Estados Unidos despliega por primera vez un buque no tripulado junto al portaaviones nuclear USS Theodore Roosevelt. Según la información disponible, la Armada de Estados Unidos ha desplegado el buque de superficie no tripulado mediano (MUSV) Seahawk junto con el grupo de ataque del portaaviones nuclear USS Theodore Roosevelt, por primera vez. Se trata, de hecho, del primer despliegue operativo de un buque de este tipo junto a una flota de portaaviones estadounidense.

El Seahawk acompaña al Grupo de Ataque de Portaaviones 9 de la Armada de EE.UU. –centrado en el portaaviones nuclear USS Theodore Roosevelt (CVN-71) clase Nimitz–, que se dirige hacia el oeste, a través del Pacífico, y pone a prueba al buque autónomo para un despliegue sostenido de la flota. El Grupo de Ataque de Portaaviones 9 está compuesto por el USS Theodore Roosevelt, el Ala Aérea de Portaaviones (CVW) 11, el Escuadrón de Guerra de la Información 9, el Escuadrón de Destructores 23 y el crucero de misiles guiados de clase Ticonderoga USS Chosin (CG-65).
Según la información disponible, el USS Theodore Roosevelt moviliza y despliega cazas furtivos F-35C Lightning II, aviones de alerta temprana y mando aerotransportados E-2D Advanced Hawkeye, y aviones de ataque electrónico EA-18G Growler, entre otros. En este sentido, el Seahawk introduce un componente de superficie autónomo a esta combinación de aviación embarcada y vigilancia aérea, según afirman diversos reportes.
De hecho, se estima que su valor reside en la capacidad de operar una embarcación no tripulada dentro de la estructura operativa del grupo de ataque del portaaviones, a largas distancias y durante períodos prolongados en alta mar. Así es que la Armada estadounidense evalúa la navegación autónoma, la integración del mando y el control, y la resiliencia de las comunicaciones, durante este despliegue real.
El Seahawk opera dentro de la estructura de comunicaciones y mando y control del grupo de ataque, según se dio a conocer en las últimas horas. A su vez, el buque no tripulado estadounidense es capaz de seguir los puntos de referencia –predefinidos–, cuando el GPS no está disponible, y retomar la navegación por satélite, sin salirse de la ruta asignada. Esta capacidad que posee el Seahawk resulta fundamental para operaciones en entornos conflictivos u hostiles, donde la navegación por satélite podría ser afectada, bloqueada o interferida.

Según varios especialistas y expertos, la importancia operativa de este despliegue conjunto se centra, principalmente, en comprobar si una embarcación no tripulada puede permanecer integrada en una formación naval de ataque, de alta complejidad e intensidad, durante períodos prolongados y a largas distancias, de forma continua. Un despliegue prolongado de este tipo –de alta intensidad y complejidad– puede generar datos operativos más concretos y específicos que muchas pruebas de corta duración no logran producir y alcanzar.
Además, el despliegue permite determinar cómo los futuros vehículos de superficie no tripulados de tamaño mediano se integran y complementan a los buques de guerra tripulados, de cara a las futuras formaciones navales, sin duplicar funciones y en paralelo, buscando ampliar el alcance de la flota estadounidense aunque reduciendo el número de marineros necesarios a bordo, al mismo tiempo. Así es que el despliegue del USS Theodore Roosevelt junto al Seahawk supone un paso significativo hacia la integración de maniobras y operaciones de superficie no tripuladas, para la Armada de Estados Unidos, como parte de la rutina y entrenamiento de los grupos de ataque de los portaaviones estadounidenses.
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