El astillero de Dalian registró un acelerado avance en la construcción del portaaviones de propulsión nuclear Tipo 004 de la Armada de China tras la instalación de tres grandes secciones de la cubierta de vuelo en un lapso de solo cinco días. Este hito técnico evidencia la eficiencia de la metodología modular prefabricada adoptada por la industria naval del gigante asiático, en la cual las estructuras complejas de la cubierta se producen de forma independiente para luego ser entregadas e integradas con rapidez en el dique seco.

Esta rápida maniobra de ensamblaje se suma a los progresos registrados a finales de septiembre de 2026, cuando imágenes satelitales confirmaron la adición de módulos externos (sponsons) en la banda de babor y el inicio de las obras en la proa de bulbo del buque.
La estructura del casco en construcción ya alcanza aproximadamente 320 metros de eslora y 46 metros de manga en la línea de flotación, dimensiones con las que supera los 316 metros del portaaviones convencional Fujian. Asimismo, los análisis navales proyectan que, una vez ensamblados la proa y los bloques pendientes, el superportaaviones alcanzará una longitud total de entre 336 y 339 metros.

Con estas medidas y un desplazamiento proyectado cercano a las 110.000 toneladas, el buque superará los 333 metros de los portaaviones de la clase estadounidense Gerald R. Ford, consolidándose como el buque de guerra más grande a nivel global hasta la fecha. Esta mayor escala estructural incrementaría el volumen interno destinado a combustible de aviación, municiones, talleres de mantenimiento y habitabilidad, y también ofrecería una extensa superficie exterior diseñada para ejecutar simultáneamente operaciones de lanzamiento y recuperación de aviones.
En lo que respecta a su sistema de propulsión, los estudios de imágenes han identificado estructuras de contención en la zona central del casco alineadas con una planta motriz de dos reactores nucleares. De confirmarse este diseño atómico, el portaaviones obtendrá una autonomía de navegación casi ilimitada y la elevada potencia eléctrica necesaria para alimentar radares de última generación y sistemas avanzados.

Finalmente, esta amplia cubierta facilitará la integración operativa de una moderna ala aérea embarcada integrada por el caza furtivo de quinta generación Shenyang J-35, variantes del J-15, la versión de guerra electrónica J-15D, el avión de alerta temprana KJ-600 y plataformas no tripuladas GJ-11.
Te puede interesar: ¿Puede un portaaviones nuclear cambiar el equilibrio naval de China frente a Estados Unidos?













