Bolivia en el MERCOSUR: de la adhesión a la estrategia de integración regional

¿Qué es el MERCOSUR?

El Mercado Común del Sur (MERCOSUR) es un bloque de integración regional conformado inicialmente en 1991 por 4 Estados miembros -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay-; actualmente, cuenta con la participación de Bolivia como miembro pleno desde el 2024. Por otro lado, dentro de los miembros plenos existe la particularidad de tener a Venezuela, sin embargo, el mismo fue suspendido en 2016 por incumplir las normativas establecidas en el Protocolo de Ushuaia (Protocolo democrático del MERCOSUR).

Cabe recalcar que, el MERCOSUR, también cuenta con la participación actual de 7 Estados Asociados -Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Panamá, Perú y Surinam-

El MERCOSUR, desde sus orígenes se remonta en un gesto diplomático, político y económico entre Argentina y Brasil tras la declaración de Foz de Iguazú el 30 de noviembre de 1985 donde ambos Estados coordinaron intenciones para trabajar políticas económicas y comerciales, años más tarde, tras la consolidación de esta unión, en 1991 el Tratado de Asunción consolida el bloque regional con sus 4 Estados miembros constitutivos , los cuáles establecen en el artículo 1 del presente tratado la constitución de un Mercado Común hasta el 31 de diciembre de 1994 como objetivo principal.

Comienza la 68.ª cumbre de jefes de Estado del Mercosur. Créditos: Mercosur a través de X (@mercosur).

Posterior a ello, en el año 1996, Bolivia firmó el Acuerdo de Complementación Económica número 36. Este acuerdo tenía como objetivo formar una zona de libre comercio mediante desgravación arancelaria progresiva de productos originarios de los territorios participantes del MERCOSUR, en otras palabras.

Es entonces que, desde 1996, Bolivia profundizó su vinculación económica y comercial con el MERCOSUR mediante el Acuerdo de Complementación Económica N.º 36 (ACE 36), que estableció un programa de desgravación arancelaria orientado a conformar una zona de libre comercio. Para 2006, el gobierno boliviano oficializó su intención de convertirse en Estado parte del bloque, ya para 2015, el Estado boliviano suscribió el protocolo de Adhesión, para formar parte de este proceso de integración. En 2024, tras el depósito de su instrumento de ratificación de adhesión al Mercado Común del Sur por el ex presidente Luis Arce, y tras la aprobación del senado brasilero, Bolivia consolida su participación plena con derecho a voz y voto dentro del MERCOSUR.

La incorporación de Bolivia en el MERCOSUR representa no solo el inicio de una etapa de integración en la región sur de américa latina, sino también, significa el paso a nuevas oportunidades y desafíos para el país.

En primer lugar, debemos de partir desde los pilares fundamentales de la política exterior boliviana. De acuerdo a la ley 465 del servicio exterior de Bolivia, la integración y complementariedad son principios fundamentales bajo el reconocimiento de las asimetrías, mismas que promueven la integración social, política, cultural y económica de Bolivia con los demás Estados.

Asimismo, la Constitución Política del Estado en su articulo 410 reconoce y regula el bloque de constitucionalidad la cual reconoce el Derecho Comunitario, mismo que abre paso a la integración de Bolivia en diversos bloques de integración en su máximo nivel de integración. Por otro lado, el artículo 256 promueve los principios de relación justa, equitativa y con reconocimiento de asimetrías, las relaciones de integración.

Los mandatarios presentes en la 68 cumbre del Mercosur. Créditos: @GermanyDiplo en X

Asimismo, la ley 401 sobre celebración de tratados regula la manera en que Bolivia asume su integración plena bajo las normativas correspondientes a la ley. Por lo tanto, el tratado de asunción establece y regula la relación de todos los Estados dentro del MERCOSUR y permite comprender la estructura institucional bajo el Protocolo de Ouro Preto. Además, esta normativa -ley 401- permite que Bolivia pueda firmar el Protocolo de Adhesión de Bolivia al bloque.

En este sentido, la integración regional y la participación de Bolivia en el MERCOSUR, reconoce y promueve los intereses establecidos en la normativa boliviana, lo cual da legitimidad a este proceso de integración.

Capacidad negociadora de Bolivia

La incorporación de Bolivia como Estado Parte del MERCOSUR fortalece su capacidad de negociación internacional al integrarse a uno de los principales bloques económicos de América del Sur. La participación en un mercado de aproximadamente 295 millones de habitantes incrementa el peso económico y político desde el cual Bolivia puede proyectar sus intereses en negociaciones comerciales con terceros Estados y otros procesos de integración.

En este contexto, la capacidad negociadora de Bolivia se transforma al complementar su actuación individual con la acción coordinada del MERCOSUR en aquellos ámbitos donde el bloque adopta posiciones comunes, especialmente en materia de política comercial externa. Esto permite que el país participe en negociaciones respaldado por el poder económico y el peso político del bloque, fortaleciendo su posición frente a otros actores internacionales, sin dejar de ejercer su soberanía en las materias que continúan siendo de competencia nacional.

Rol de la Diplomacia boliviana

La diplomacia boliviana actualmente se encuentra con nuevos lineamientos en su Política exterior, el objetivo del actual gobierno es obtener una Política Exterior orientada al pragmatismo y al fortalecimiento de las relaciones internacionales, sobre todo, enmarcadas en la integración regional y aprovechar las oportunidades que nos ofrece el posicionamiento geográfico.

El rol de la Diplomacia boliviana es de impulsar la negociación entre todos los Estados y sobre todo entre ambos bloques para lograr una integración sudamericana e impulsar iniciativas que promuevan el diálogo y negociación de acuerdos comerciales.

Oportunidades

Asimismo, la ubicación estratégica en la que el país se encuentra dentro de la región abre las puertas para convertirse en un país bisagra capaz de conectar el atlántico con el pacífico. Bolivia, debido a su posición geográfica, otorga las oportunidades para que pueda convertirse en un nodo logístico de Sudamérica, y también el eje central de conexión comercial para los demás Estados. Los corredores de integración que existen en las fronteras de Santa Cruz, facilitan la comercialización eficaz de productos comerciales, reduciendo el tiempo y costo para los operadores comerciales. Por otro lado, la conexión fronteriza en el occidente, permite que se tenga un acceso a mercados de la zona andina.

Santa Cruz, es el nodo económico de Bolivia, el cual concentra la capacidad productiva y empresarial del país. Esta oportunidad, permite que el MERCOSUR pueda obtener un mayor acercamiento y también logré generar interés en negociaciones con diferentes transnacionales posicionadas en este departamento. El Aeropuerto Internacional Viru Viru, ubicado en el municipio de Warnes, departamento de Santa Cruz, es un aeropuerto que por su ubicación geográfica lo convierte en un conector logístico que impulse el movimiento de personas y productos comerciales por vía aérea.

Para Bolivia, la incorporación a este bloque resulta una oportunidad para ampliar su mercado comercial con los países miembros. Históricamente, Bolivia a exportado Gas a Brasil y Argentina, además de expandir nuevas ofertas en la comercialización de granos.

De acuerdo con datos del IBCE (2024), en un boletín realizado hasta 2024, indica que, desde 1997 Bolivia exportó al Mercosur cerca de 69 mil millones de dólares y compró desde el bloque casi 52 millones de dólares a través del ACE 36. Además, el comercio con estos países representa parte considerable del intercambio comercial, especialmente en los sectores energéticos, productos agroindustriales y manufacturas livianas.

Asimismo, Bolivia obtiene un acceso estratégico para la integración, con un mercado de alrededor de 295 millones de habitantes, el país obtiene un mercado preferencial para el consumo de diferentes productos.

Por último, el FOCEM resulta ser una excelente oportunidad para el desarrollo de los Estados que tienen mayores asimetrías con el resto de los países, con el financiamiento de proyectos que aporten al desarrollo de las regiones. Actualmente, el MERCOSUR considera como mayor prioridad los Estados mediterráneos (Bolivia y Paraguay).

Desafíos

Cuando hablamos de integración regional, hablamos de oportunidades que nos ofrecen los bloques comerciales, tales como, intercambios de bienes y servicios, y la coordinación de políticas comerciales, sociales y económicas coordinadas entre los miembros del bloque de acuerdo al nivel de integración que alcancen. En este sentido, los desafíos que Bolivia tiene al pertenecer al MERCOSUR se concentran en la asimetría económica del país ante otras condiciones de los demás países, la infraestructura, la competitividad productiva, la dependencia de productos determinados para la promoción comercial, la capacidad institucional y la adaptación de normativas del MERCOSUR a nivel interno.

En primer lugar, uno de los desafíos principales de la incorporación de Bolivia en el MERCOSUR radica en la asimetría económica existente entre los Estados parte. El tamaño de sus economías, la capacidad productiva, el desarrollo industrial y su diversificación exportadora generan condiciones de competencia desiguales para Bolivia. En este contexto, el reconocimiento de dichas asimetrías resulta fundamental para no limitarse a la apertura comercial, sin que contribuya también al fortalecimiento de estas capacidades productivas de los países con menor desarrollo relativo.

En consecuencia, el MERCOSUR con la finalidad de poder reducir las asimetrías entre los países miembros se creó el Fondo de Convergencia Estructural del MERCOSUR (FOCEM). Este fondo es usado para realizar proyectos en países con menor desarrollo relativo.

Por otro lado, la infraestructura también es uno de los principales desafíos, la falta de construcción y mejoramiento de carreteras bioceánicas, el fortalecimiento de nuevas vías ferroviarias bioceánicas y la habilitación de puertos marítimos y fluviales limitan la capacidad logística de Bolivia en el MERCOSUR, asimismo, el aprovechamiento de conexión dentro del Mercosur para intercambiar servicios con países de la Comunidad Andina.

Asimismo, otro de los desafíos fundamentales es la dependencia de productos determinados. Bolivia históricamente ha dependido de las exportaciones de gas y productos usados para la transición energética. Actualmente, Bolivia ha declinado en la producción de este elemento energético, lo cual, la baja producción ha dado la necesidad de reponer las reservas de gas y ampliar la diversificación exportadora con productos no tradicionales.

Por último, la adaptación normativa interna con las disposiciones legales del MERCOSUR, es un gran desafío que Bolivia tiene hasta 2028, la incorporación plena de Bolivia aún esta sujeta a diferentes normativas que deben de aprobarse por el órgano legislativo del Estado. Asimismo, la capacidad institucional interna es un desafío que Bolivia tiene actualmente, la armonización institucional para Bolivia es una limitante por los diversos conflictos dentro del Estado desde hace unos años, un fortalecimiento institucional coadyuvará a una correcta participación e integración del país dentro de este bloque.

Oportunidad y desafío prioritarios para Bolivia

Para Bolivia, existen diversas oportunidades y desafíos en este momento tras su integración al bloque comercial del MERCOSUR. Sin embargo, existe una oportunidad que Bolivia no debe dejar de lado.

Actualmente, Bolivia tiene una asimetría considerable a comparación con otros Estados parte, debido a la débil infraestructura bioceánica que posee, capacidad industrial, tamaño de la economía y la capacidad institucional y productiva. En este sentido, el FOCEM se posiciona como una oportunidad prioritaria para el país para impulsar proyectos que ayuden al desarrollo territorial.

No obstante, existe un desafío que es prioritario también, Bolivia debe de adaptar las normativas del MERCOSUR a través del sistema legislativo para poder internalizar la normativa. Bolivia debe de aprobar alrededor de 4000 normas y 87 normas, dentro de las cuáles 2000 leyes deben de ser adecuadas, armonizadas y homologadas directamente por la ALP y otras 2000 normativas corresponden a resoluciones, directivas técnicas, aduaneros y decretos de menor rango que pueden ser procesados por el ejecutivo.  De acuerdo con datos de la cámara de Diputados en mayo de 2026, se comenzó con la armonización legislativa de casi 500 leyes para su adhesión plena.

Por otro lado, cabe destacar que, para acceder al FOCEM, principal mecanismo de financiamiento del bloque, se debe de realizar la armonización legislativa correspondiente.

Acciones Concretas

Para que Bolivia pueda aprovechar el FOCEM, tomando en cuenta los desafíos existentes, sobre todo aquellos que se abordan en materia de desarrollo logístico, competitividad y producción. El Estado boliviano debe de preparar proyectos que ayuden a reducir asimetrías en el territorio boliviano en el marco de la integración regional. Particularmente, las autoridades de Santa Cruz deberán de generar proyectos para impulsar el desarrollo de infraestructura logística en conjunto al gobierno central. Asimismo, estos proyectos deberán de realizarse en zonas prioritarias de producción en los territorios determinados para lograr la competitividad productiva y logística para la cadena productiva.

Asimismo, para que Bolivia pueda adoptar las normativas hasta 2028, se deberá de trabajar en la coordinación y voluntad política para priorizar estos acervos del MERCOSUR. Para ello, se propone que se conforme una mesa de trabajo entre la comisión de política internacional y el órgano ejecutivo para priorizar paquetes de normativas prioritarias para Bolivia.

Conclusión

En conclusión, para Bolivia, el MERCOSUR representa una oportunidad estratégica para ampliar el acceso a mercados, fortalecer el intercambio de bienes y servicios, mejorar su inserción económica internacional y consolidar proyectos orientados al desarrollo de la competitividad y la infraestructura. En este contexto, el FOCEM constituye una de las principales oportunidades para financiar proyectos destinados a reducir las asimetrías existentes entre los Estados miembros y favorecer una integración más equilibrada.

Para el MERCOSUR, Bolivia representa también una oportunidad estratégica debido a su posición geográfica y a su participación simultánea en la Comunidad Andina (CAN). Esta condición puede contribuir a fortalecer la articulación entre los espacios de integración sudamericano y andino, facilitando mayores posibilidades de cooperación y vinculación comercial. Por tanto, la incorporación de Bolivia no debe entenderse únicamente como la ampliación del número de miembros del bloque, sino como una posibilidad para profundizar la conectividad y la integración económica regional.

El nivel de integración alcanzado por el MERCOSUR, caracterizado por una unión aduanera imperfecta y la existencia de un Arancel Externo Común con excepciones, establece un marco de coordinación de la política comercial entre sus miembros. Para Bolivia, su incorporación implica tanto oportunidades como obligaciones: ampliar su acceso a los mercados del bloque, participar en mecanismos de financiamiento como el FOCEM y fortalecer su infraestructura de integración, pero también adecuar progresivamente su normativa interna a las disposiciones del MERCOSUR.

Por ello, el principal desafío para Bolivia no será únicamente formar parte del bloque, sino desarrollar las capacidades institucionales necesarias para aprovechar efectivamente los beneficios de la integración. Una acción prioritaria debería ser establecer un programa nacional de armonización normativa que identifique, priorice y adecue progresivamente las normas vinculadas al comercio, aduanas, transporte e integración económica. De esta manera, la adhesión al MERCOSUR podría convertirse en una herramienta concreta para reducir las asimetrías, fortalecer la competitividad boliviana y consolidar a Bolivia como un actor estratégico dentro de la integración sudamericana.

Por último, Bolivia debe de aprovechar ambas ventajas de pertenecer en la CAN como en el MERCOSUR, su posición estratégica deberá de otorgar la conexión de pacífico al atlántico y ser el Estado integrador de la región, reafirmando su compromiso con la integración regional en su Política Exterior.

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