Los primeros cazas F-16V Block 70 adquiridos por la Fuerza Aérea de Taiwán a Estados Unidos aterrizaron este viernes 2 de octubre en la Base Aérea de Chihhang, ubicada en el condado oriental de Taitung. La llegada de las aeronaves monoplaza —identificadas con los numerales de cola 6727 y 6728— completó una compleja ruta de traslado transpacífica que comenzó el pasado 17 de agosto, momento en que ambas despegaron de la planta de ensamblaje de Lockheed Martin en Greenville, Texas.
Tras cruzar el territorio continental norteamericano, los aviones hicieron escala el 20 de agosto en Hawái, donde permanecieron acantonados durante seis semanas debido a inspecciones técnicas de rutina, ajustes de aviónica y condiciones meteorológicas adversas. Finalmente, la formación reanudó el vuelo el jueves 1 de octubre con rumbo a la isla de Guam para efectuar un último reabastecimiento técnico previo al tramo final hacia la base insular de Taitung.
Esta recepción inicial marca el comienzo de las entregas del programa “Peace Phoenix Soaring”, un contrato formalizado en 2019 bajo el esquema de Ventas Militares al Extranjero (FMS) por un monto de aproximadamente 7.750 millones de dólares para la compra total de 66 unidades.
Pese a que el cronograma original contemplaba el inicio de los arribos en 2023, la línea de producción sufrió retrasos derivados de imprevistos en la integración de software de misión. Como consecuencia de esta demora, el gobierno de Taipéi gestionó compensaciones no monetarias con Washington, logrando la extensión de las garantías de fábrica e incrementando el volumen de repuestos suministrados durante los primeros dos años de soporte logístico.
Las 66 aeronaves compradas serán integradas progresivamente al Ala Táctica de Caza N° 7, unidad creada en 2023, con el propósito de sustituir a los veteranos cazas Mirage 2000 y fortalecer la postura defensiva frente al flanco oriental.
En el aspecto estrictamente técnico, la variante Block 70 representa un salto cualitativo significativo al incorporar el motor turbofán General Electric F110-GE-129, capaz de generar hasta 29.500 libras de empuje con postcombustión para responder a interceptaciones de alta exigencia. Asimismo, el núcleo de su capacidad de combate radica en el radar de barrido electrónico activo (AESA) AN/APG-83, un sensor de última generación optimizado para el rastreo simultáneo y enganche de múltiples objetivos a larga distancia en entornos con densa interferencia electrónica. A esta arquitectura se suman los tanques de combustible conformales (CFT) acoplados al fuselaje superior para ampliar el radio de acción sin comprometer los puntos duros de armamento, junto con un diseño estructural reforzado que prolonga la vida útil de la célula frente a patrullajes continuos.
Finalmente, la llegada de estos dos cazas se concreta pocos días después de la cumbre bilateral entre Donald Trump y Xi Jinping, en la que la Casa Blanca decidió congelar temporalmente un nuevo paquete de asistencia militar por 14.000 millones de dólares. Sin embargo, los acuerdos ya firmados al amparo de la Ley de Relaciones con Taiwán de 1979 mantienen su curso legal sin alteraciones, mientras que el ministro de Defensa, Wellington Koo, ratificó que se aguarda el arribo de lotes adicionales antes de fin de año para sostener las operaciones diarias de interceptación ante la presencia aeronaval de Pekín.
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