80 empresas y US$20 millones: Punta Arenas busca cerrar negocios con Malvinas antes de lanzar una nueva ruta marítima

Punta Arenas, Chile

Punta Arenas, Chile. Créditos: La Vanguardia.

Una delegación de casi 40 representantes del sector privado y público de las Islas Malvinas participa este lunes (28) y martes (29) en Punta Arenas de una rueda de negocios con empresas chilenas, en un encuentro que busca concretar contratos de abastecimiento y acompañar la puesta en marcha de una nueva conexión marítima con el Puerto Argentino prevista para noviembre.

Punta Arenas, en el extremo sur de Chile, vista desde las alturas. Créditos: Agencia Uno.

El Business Showroom, organizado por la Corporación para el Desarrollo de las Islas Malvinas (FIDC, por sus siglas en inglés), reúne aproximadamente a 80 empresas de ambos mercados. Según el organismo, unas 40 representan al sector privado de las islas y entre 30 y 40 corresponden a compañías chilenas. La FIDC considera que se trata de la mayor delegación comercial enviada desde el archipiélago a Punta Arenas.

El objetivo es generar vínculos entre compradores y proveedores

En este sentido, el objetivo inmediato que declararon es generar vínculos entre compradores y proveedores en sectores como construcción, agricultura, pesca, hotelería, comercio, logística y transporte. Entre los productos que podrían ser enviados desde Punta Arenas aparecen frutas y verduras frescas, lácteos, madera, materiales de construcción, alimento para animales, ganado, maquinaria pesada, repuestos y bebidas chilenas.

Dicha iniciativa está estrechamente vinculada con el proyecto para recuperar una ruta marítima directa entre Punta Arenas y Puerto Argentino. La FIDC informó que el primer viaje está previsto para mediados de noviembre de 2026 y que la operación estará a cargo de Easter Island Naviera, una empresa con sede en Valparaíso que comenzó a trabajar con actores de ambos mercados para poner nuevamente en funcionamiento el enlace.

La conexión no es completamente nueva. Según la FIDC, Punta Arenas y las islas mantuvieron un vínculo marítimo durante décadas, hasta que la operación dejó de ser financieramente viable a comienzos de los años 2000. En 2025, el organismo comenzó a analizar la posibilidad de recuperarla junto con empresas privadas de las islas, compañías navieras chilenas y la Municipalidad de Punta Arenas.

Beneficios con Malvinas

El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, estimó en US$20 millones anuales el poder de compra del archipiélago y explicó que las empresas de las islas buscan principalmente alimentos, productos congelados, cemento, madera y repuestos para vehículos. La cifra corresponde a una estimación del municipio y no a un volumen comercial garantizado.

Radonich describió el encuentro como una rueda de negocios previamente estructurada, la FIDC envió un listado con los productos y servicios requeridos y la municipalidad convocó a empresas locales y regionales de los distintos rubros. La intención, según el alcalde, es priorizar a las pequeñas y medianas empresas de Magallanes.

FIPASS y Stanley Growers son terrenos adjuntos donde se está planificando levantar el nuevo puerto de las Islas Malvinas, a minutos de Stanley

Esta nueva ruta también tiene una dimensión logística. La FIDC sostiene que un enlace con Chile complementaría el servicio marítimo mensual existente con Uruguay y permitiría diversificar las vías de abastecimiento de las islas. Para las empresas chilenas, al mismo tiempo, representaría una posibilidad de ingresar a un mercado remoto cuya demanda está vinculada con el crecimiento de la población, las obras de infraestructura y nuevas actividades económicas.

Este movimiento se da un escenario diplomática sensible con Argentina

El proyecto se desarrolla, sin embargo, sobre un escenario diplomático particularmente sensible. Argentina mantiene vigente el Decreto 256/2010, que establece un régimen de autorización previa para determinados buques que naveguen entre puertos continentales argentinos y las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, así como para aquellos que atraviesen aguas jurisdiccionales argentinas en dirección a esos territorios. La aplicación concreta al nuevo servicio dependerá de la ruta que finalmente utilice el buque y de los supuestos contemplados por la normativa.

A esto se suma un antecedente regional. En diciembre de 2011, los Estados parte del Mercosur y sus asociados acordaron adoptar medidas para impedir el ingreso a sus puertos de buques que enarbolaran la bandera de las Islas Malvinas. Chile confirmó posteriormente que mantenía esa posición. La nueva conexión, de acuerdo con la información disponible, será operada por una empresa chilena y no supone que el buque utilice la bandera de las islas.

El proyecto ya generó además movimiento político en Argentina. El 7 de septiembre, diputados nacionales presentaron un pedido de informes al Poder Ejecutivo sobre la futura ruta Punta Arenas-Puerto Argentino, expediente que fue girado a las comisiones de Relaciones Exteriores y Culto y Defensa Nacional.

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