Trump exigió a Brasil comprar aviones Boeing para aliviar la tarifa del 50%

El presidente de Brasil, Lula da Silva, junto a su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, durante la reunión del pasado jueves (7) en la Casa Blanca. Créditos: X (@LulaOficial)

El presidente de Brasil, Lula da Silva, junto a su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, durante la reunión del pasado jueves (7) en la Casa Blanca. Créditos: X (@LulaOficial)

El gobierno de Donald Trump exigió la incorporación de la compra de aeronaves comerciales fabricadas por Boeing por parte de aerolíneas brasileñas, en detrimento de Embraer, a un acuerdo negociado con Brasil tras la imposición de aranceles de hasta el 50% sobre productos brasileños en 2025. La exigencia aparece en una minuta de declaración conjunta presentada por negociadores estadounidenses en Washington el 16 de octubre de ese año, según documentos obtenidos y verificados por el diario O Estado de S. Paulo.

En este sentido, el documento estadounidense establecía que las compañías aéreas brasileñas asumirían el compromiso de adquirir aeronaves comerciales fabricadas en Estados Unidos e incluía específicamente anuncios de intención de compra de “[xx] aeronaves Boeing”. La utilización de corchetes indicaba que la cantidad todavía debía ser negociada. Por lo tanto, la propuesta no constituía una orden de compra definitiva ni establecía que Brasil debiera adquirir 90 aviones Boeing, una cifra que aparece en un documento diferente elaborado por el propio gobierno brasileño.

La propuesta inicial implicaba un problema estructural para las aerolíneas brasileñas

La diferencia entre ambos documentos resulta relevante. El texto brasileño, elaborado en septiembre de 2025, analizaba alternativas para las negociaciones comerciales y contemplaba una posible meta de compras de productos estadounidenses que incluía 90 aeronaves. Esa cifra no representaba una exigencia formal de Washington ni un pedido asumido por las aerolíneas brasileñas. Según la reconstrucción a partir de los documentos, el entonces canciller Mauro Vieira descartó los términos de la minuta estadounidense y ordenó que no fueran incorporados a las reuniones oficiales de aquella jornada.

Dicha propuesta enfrentaba además el problema estructural de que las compras de aviones comerciales son decisiones empresariales y no pueden ser determinadas directamente por el gobierno brasileño. GOL utiliza una flota basada en la familia Boeing 737 y contaba con 146 aeronaves Boeing al cierre del primer trimestre de 2026. LATAM, por su parte, emplea aeronaves Boeing principalmente en operaciones de largo alcance, mientras que Azul no tiene aviones de la fabricante estadounidense en su flota.

Créditos: Reuters

La situación también muestra por qué la eventual operación habría tenido efectos diferentes según la compañía. Para GOL, una eventual ampliación de la flota Boeing podría encajar con su estructura actual, aunque las decisiones de adquisición están vinculadas a la estrategia del grupo Abra. En el caso de LATAM, una compra de nuevos aviones de fuselaje ancho, como los 787, tendría que analizarse dentro de la estrategia del grupo LATAM Airlines, cuya sede corporativa está en Chile. Para Azul, una incorporación de Boeing implicaría una modificación mucho más significativa de su actual estructura de flota.

La cuestión aeronáutica volvió a aparecer en 2026 tras un impulso de Estados Unidos

Del mismo modo, el rasfondo industrial de la exigencia también es importante para Brasil. Embraer es una empresa aeroespacial brasileña con presencia global y se define como líder mundial en la fabricación de jets comerciales de hasta 150 pasajeros. La compañía cerró 2025 con 244 aeronaves entregadas entre sus distintas unidades de negocio y un importante nivel de actividad en aviación comercial. Una política que favoreciera específicamente la compra de aviones Boeing por parte de compañías brasileñas podía, por lo tanto, beneficiar a un fabricante estadounidense en un mercado donde existe un competidor brasileño de relevancia internacional.

La cuestión aeronáutica volvió a aparecer meses después en las conversaciones bilaterales. Una propuesta estadounidense enviada en enero de 2026 incluyó el pedido de eliminar las barreras arancelarias y no arancelarias a la venta de jets ejecutivos estadounidenses en Brasil. La diferencia es que esta segunda iniciativa ya no estaba centrada en una cantidad determinada de aviones comerciales Boeing, sino en ampliar las condiciones de acceso para productos estadounidenses del sector de aviación ejecutiva.

Esta nueva revelación adquiere importancia a semanas de las elecciones en Brasil

El episodio debe leerse dentro de una relación bilateral que desde 2025 quedó marcada por una fuerte disputa comercial. En julio de ese año, Trump anunció un arancel adicional del 40% que llevó a una tasa de hasta 50% para numerosos productos brasileños. Sin embargo, las aeronaves civiles y sus componentes quedaron fuera de la sobretasa más elevada, una excepción particularmente relevante para Embraer. Las negociaciones de octubre se desarrollaron precisamente en ese contexto, cuando Washington y Brasilia buscaban establecer una vía para abordar los aranceles y otros conflictos bilaterales.

Pero lo cierto es que la dimensión política adquiere mayor peso al considerar el calendario brasileño. El primer turno de las elecciones presidenciales de 2026 está previsto para el 4 de octubre, apenas semanas antes de que se cumpla un año de aquellas negociaciones, mientras que una eventual segunda vuelta tendrá lugar el 25 de octubre. Los documentos revelados recientemente muestran además que la propuesta estadounidense de octubre de 2025 no se limitaba a cuestiones comerciales. ya que también incluía otros planteos relacionados con la política interna brasileña, entre ellos aspectos vinculados a las elecciones, según investigaciones periodísticas que fueron contrastadas con fuentes diplomáticas brasileñas.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, habló con periodistas en la embajada de Brasil en Washington D.C. tras su reunión con Donald Trump en la Casa Blanca el 7 de mayo de 2026. (Foto: Elizabeth Frantz/REUTERS)

Para Brasil, la revelación expone el alcance que pueden adquirir las negociaciones comerciales cuando se desarrollan bajo una política arancelaria utilizada como instrumento de presión. El caso Boeing muestra que el conflicto no se limitaba al nivel de los aranceles, también involucraba el acceso de productos estadounidenses a sectores estratégicos de la economía brasileña. Para Estados Unidos, por su parte, la industria aeronáutica aparece como uno de los sectores en los que Washington buscó convertir las negociaciones comerciales en oportunidades concretas para empresas estadounidenses.

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