Estados Unidos busca ampliar su acceso a los minerales de Venezuela después del petróleo, mientras intenta desplazar a China de sectores estratégicos. El gobierno de Donald Trump busca que Estados Unidos obtenga un mayor acceso a los minerales de Venezuela, más allá del petróleo, y apunta a consolidar el control y la influencia absoluta sobre los recursos naturales del país sudamericano, según confirman diversas fuentes familiarizadas.
Estados Unidos apunta a incentivar e incrementar la inversión estadounidense en el sector minero venezolano, además del sector petrolero –desde ya–. De este modo, Washington busca darle acceso privilegiado al petróleo y los minerales de Venezuela a las empresas y compañías estadounidenses, mientras, en paralelo, intenta desplazar a China de estos sectores estratégicos. Según se ha revelado, el gobierno de Trump estaría evaluando y estudiando diversas medidas, orientadas a aumentar e incrementar la participación de las firmas estadounidenses en el sector minero venezolano, con especial foco e hincapié en los minerales críticos.
La iniciativa forma parte del programa del presidente estadounidense, Donald Trump, de alinear los recursos venezolanos con los intereses estratégicos de Washington, tras el derrocamiento de Nicolás Maduro en el mes de enero. Desde entonces, Washington ha estado buscando hacerse del petróleo venezolano y ha incentivado fuertemente la inversión estadounidense en el sector petrolero de Venezuela. Ahora, al petróleo, se le suman también los minerales, críticos y estratégicos, que resultan clave para la seguridad nacional de Estados Unidos, que busca reducir su dependencia estratégica de Pekín en la materia, quien controla y domina el 90% de las cadenas de suministro globales de minerales críticos en la actualidad.
El portavoz de la Casa Blanca, Taylor Rogers, sostuvo que Estados Unidos y Venezuela se estarían beneficiando de la “renovada” cooperación entre las administraciones, como así también de las nuevas inversiones de las empresas y firmas occidentales en las industrias estratégicas de Venezuela. Sin embargo, el esfuerzo de Estados Unidos esconde un objetivo más amplio y profundo: reafirmar la influencia de Washington en América Latina y desplazar a China de la región.
Las reservas mineras de Venezuela
Si bien Venezuela tiene potencial minero y cuenta con importantes reservas mineras, una significativa parte de sus datos geológicos están desactualizados actualmente. Por lo que, no es posible conocer con exactitud las reservas minerales totales de Caracas, a día de hoy. Es por ello que las empresas e inversionistas podrían buscar realizar, en primera instancia, estudios geológicos actualizados, antes de invertir en el sector minero venezolano.
Pese a que Venezuela ha producido oro, mineral de hierro, níquel y bauxita, hoy en día, sus reservas son desconocidas y dada la incertidumbre que rodea a su potencial minero y la infraestructura con la que cuenta el país para el desarrollo de esta actividad, los estudios geológicos previos se presentan casi como una necesidad para las firmas que buscan invertir en el país. Un informe que data del año 2018 del gobierno venezolano estima los recursos mineros del país en 644 toneladas métricas de oro, 407.885 toneladas métricas de níquel, 14.680 millones de toneladas métricas de mineral de hierro, y 321,5 millones de toneladas métricas de bauxita.
Además, un mapa del gobierno del año 2021 –basado en datos recopilados en la década del 2000– identifica la existencia de depósitos de numerosos y significativos otros minerales, entre los que se incluyen el cobre, el uranio, el níquel y el tungsteno, aunque no se proporcionan volúmenes exactos. Sin embargo, diversos informes revelan que el país no parece tener significativas reservas de tierras raras, utilizadas para tecnologías avanzadas, imanes, sistemas de armas y de defensa, entre otras cuestiones.
Pese a ello, en abril, los legisladores de Venezuela aprobaron por unanimidad una ley destinada a impulsar nuevas inversiones en el sector minero local. La ley, aprobada por el Congreso venezolano, estima que los yacimientos minerales continuarían siendo propiedad del gobierno y establece un impuesto sobre regalías de hasta el 13% del valor bruto de la producción minera.
Desplazar a China y reforzar su influencia: el objetivo de EE.UU.
En las últimas décadas, China ha logrado consolidar una presencia e influencia significativa en la región latinoamericana y sudamericana, estrechando vínculos y relaciones con varios países de la región, incluyendo en este grupo de naciones a Venezuela. Durante la gestión de Nicolás Maduro, Venezuela y China ampliaron sus vínculos económicos y diplomáticos estrechamente, hasta tal punto que Pekín se había convertido en un socio estratégico indiscutido de Caracas.
No obstante, Delcy Rodríguez, vicepresidenta y aliada de Maduro, ha reforzado significativamente la cooperación con Estados Unidos, desde que asumió la presidencia interina de Venezuela luego del derrocamiento de Maduro. En este escenario, el objetivo de Estados Unidos es claro y sencillo: desplazar a China de los principales sectores estratégicos de Venezuela y contrarrestar su influencia en el país sudamericano y así también en la región.
Se trata de una competencia por la influencia y el control entre China y Estados Unidos, que radica, una vez más, en Latinoamérica –el patio trasero de EE.UU. como conciben a la región en Washington–. Ahora con Rodríguez al mando del poder venezolano, Estados Unidos podría ampliar su acceso a los minerales venezolanos, más allá del petróleo, y vincular los intereses estratégicos del Pentágono a la cooperación con Venezuela.
En este sentido, el gobierno de Estados Unidos busca impulsar el sector minero de Venezuela para el acceso y el ingreso de las firmas estadounidenses al mismo. El Tesoro de Estados Unidos, de hecho, ya habría permitido la negociación de posibles contratos de inversión y la autorización para abarcar minerales de origen venezolano, incluido el oro. De este modo, Washington incentiva a sus firmas a buscar oportunidades en el sector minero venezolano, mientras el gobierno busca reactivar la inversión estratégica y expandir la influencia estadounidense sobre la industria petrolera y minera del país para contrarrestar la influencia de China.
De hecho, cabe recordar que Trump ya ha tomado medidas para reformar y fortalecer la industria petrolera venezolana, a favor de los intereses estadounidenses. La semana pasada, Escenario Mundial precisó que el gobierno estadounidense anunció un acuerdo, a través del cual Washington toma el control mayoritario de más de 65.000 millones de barriles de las reservas probadas de petróleo de Venezuela. De este modo, EE.UU. busca ampliar su acceso a los minerales de Venezuela, después del petróleo, mientras intenta desplazar a China de sectores estratégicos y reforzar su influencia en América Latina.
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