La Armada de India busca incorporar drones a sus capacidades de ataque de largo alcance al emitir una solicitud de información (RFI) para adquirir una munición merodeadora de alcance medio capaz de ser lanzada tanto desde buques como desde plataformas terrestres. El requisito establece un alcance operativo superior a 1.000 kilómetros y una autonomía de al menos nueve horas, una combinación que permitiría a la Armada buscar objetivos, mantenerlos bajo vigilancia y ejecutar ataques a gran distancia de sus plataformas de lanzamiento.

En este sentido, el proyecto, denominado como LM(MR), está concebido como un sistema de empleo dual, que podrá actuar contra objetivos marítimos y terrestres y deberá incorporar un buscador electroóptico/infrarrojo estabilizado para misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR), además de guiado durante la fase terminal del ataque. La RFI también exige enlaces de datos por radiofrecuencia y satélite, navegación autónoma en ambientes sin cobertura GNSS y la posibilidad de que una estación de control gestione hasta diez municiones simultáneamente. El diseño deberá permitir además transferir el control entre estaciones terrestres y navales.
Esa maniobra se enmarca en una política más amplia de aumentar la producción doméstica de armamento avanzado
Estas especificaciones muestran que Nueva Delhi está buscando una munición de ataque de largo alcance que combine persistencia, autonomía y capacidad de inteligencia. El sistema deberá operar hasta 15.000 pies de altitud, superar los 75 nudos de velocidad de crucero y ser lanzado desde contenedores. Por sus dimensiones máximas —2,5 metros de longitud y tres metros de envergadura— y sus requisitos de alcance y propulsión, la plataforma se aproxima conceptualmente a sistemas como el Shahed-136 iraní, aunque la comparación no implica que India pretenda reproducir exactamente ese diseño.
La principal novedad desde el punto de vista naval es la posibilidad de llevar el ataque de muy largo alcance al propio buque de guerra. Una munición de este tipo podría ser lanzada desde una plataforma situada a cientos de kilómetros del área de operaciones, desplazarse hacia una zona determinada, permanecer allí durante horas buscando un objetivo y atacar cuando las condiciones sean favorables. Esto amplía las opciones de empleo de los buques indios sin exigir que una aeronave tripulada se aproxime al objetivo ni que el barco se exponga directamente al alcance de las defensas enemigas.

La búsqueda también se enmarca dentro una la política india más amplia de aumentar la producción doméstica de armamento avanzado. La RFI contempla las categorías “Buy (India-IDDM)” y “Buy (India)”, lo que abre la puerta tanto a sistemas diseñados y fabricados localmente como a asociaciones entre empresas indias y fabricantes extranjeros mediante transferencia tecnológica o acuerdos industriales.
India ya cuenta con experiencia en municiones de este tipo
India ya cuenta con experiencia en municiones merodeadoras. Las Fuerzas Armadas emplearon sistemas derivados del Harop israelí, mientras que la industria nacional desarrolla nuevas plataformas de largo alcance. Adani Defence, por ejemplo, señala que sus municiones merodeadoras Agnikaa fueron empleadas durante la Operación Sindoor de 2025. La compañía también informó que sus sistemas no tripulados y otras plataformas fueron sometidos a numerosos ensayos posteriores a esa operación.
Sin embargo, existe todavía una brecha entre las capacidades disponibles y lo que ahora exige la Armada. El Sheshnaag-150, desarrollado por NewSpace Research & Technologies, ya superó la barrera de los 1.000 kilómetros de alcance y comenzó sus pruebas de vuelo, pero la empresa sitúa su autonomía en más de cinco horas, considerablemente por debajo de las nueve horas solicitadas por la Armada. El sistema está pensado además para operaciones colaborativas y ataques en enjambre, por lo que representa uno de los candidatos tecnológicos más importantes dentro de la creciente industria india de drones de ataque, aunque todavía no puede considerarse una solución seleccionada para el programa naval.

Otros desarrollos domésticos también podrían beneficiarse de la demanda. La industria india está trabajando en sistemas de ataque de largo alcance como el Project KAL, mientras que CSIR-NAL y Solar Industries avanzaron en la cooperación para desarrollar tecnologías vinculadas a motores y plataformas no tripuladas. El ecosistema incluye además a empresas como Cingularity Aerospace, IG Drones y VEM Technologies, aunque el cumplimiento simultáneo de los requisitos de alcance, autonomía, comunicaciones, navegación sin GNSS y operación naval representa un desafío tecnológico considerable.
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