Brasil retomó los ensayos del “Míssil Tático de Cruzeiro” (MTC), desarrollado por Avibras para el sistema de artillería ASTROS, después de más de cuatro años de interrupción. El nuevo lanzamiento se realizó el 26 de agosto en Río de Janeiro, y fue presentado por la empresa y el Ejército Brasileño como un nuevo avance en el proceso de certificación del arma.

Según informó Avibras, el ensayo “alcanzó íntegramente los objetivos establecidos para esta fase del programa”. En la actividad participaron equipos de la empresa y del Ejército, además de representantes del bloque de proyectos del ejercito (EPEx), la Directora del area de fabricació del Instituto Militar de Ingeniería (IME) y el Centro Tecnológico del ejercito (CTEx). La prueba constituye así una nueva etapa en la evaluación de un sistema destinado a ampliar las capacidades brasileñas de ataque de precisión a larga distancia.
Un misíl con 300 kilometros de alcance y proyección de elevar su alcance
En un principio, el MTC fue concebido para ser integrado al sistema ASTROS, una de las principales plataformas brasileñas de artillería de cohetes y misiles. En detalle, la versión actualmente tiene un alcance declarado de hasta 300 kilómetros y utiliza propulsión por turbina. Documentos técnicos del Ejército describen un arma destinada a atacar objetivos de alto valor situados en profundidad, como instalaciones logísticas, centros de comando y control, bases aéreas, aeródromos e infraestructura crítica.

En marzo de 2026, las Fuerzas brasileras actualizaron su estructura estratégica y convirtieron el antiguo programa ASTROS en ASTROS-FOGOS, integrando bajo una misma arquitectura iniciativas vinculadas con artillería de campaña, misiles y cohetes para defensa antiaérea. El objetivo es racionalizar los recursos y mejorar la coordinación de capacidades que pueden emplearse conjuntamente en operaciones terrestres.
La enseñanza de los conflictos contemporáneos
En concreto, esta transformación responde también a las lecciones de los conflictos contemporáneos, donde la combinación de artillería convencional, cohetes, misiles y defensa aérea adquirieron una gran importancia. Para Brasil, el desarrollo del MTC representa además un intento de mantener dentro de su propia base industrial de defensa una capacidad tecnológica compleja, reduciendo la dependencia de proveedores extranjeros en un área considerada estratégica.

Pero el programa no termina con el MTC-300. La planificación brasileña contempla una futura evolución denominada MTC Bloque II, que incorporaría mayor alcance y un sistema de guiado terminal. Esta última característica es relevante porque permitiría ampliar el empleo del misil contra objetivos móviles, una capacidad que modificaría de manera significativa el espectro de misiones respecto de la versión actualmente en certificación.
La reactivación militar brasileña y sus programas de desarrollo
Sin embargo, la evolución del programa apunta hacia una dirección estratégica clara. Brasil busca disponer de una estructura en la que el ASTROS no sea únicamente una plataforma para cohetes, sino el componente de un sistema más amplio que combine artillería, misiles y defensa antiaérea. En ese esquema, el MTC-300 constituye el paso inmediato, mientras que el MTC Bloque II representa la siguiente frontera tecnológica: mayor alcance, nuevas cargas de combate y guiado terminal.

La prueba del 26 de agosto, por lo tanto, no significa solamente el regreso de un misil a una campaña de ensayos después de cuatro años. Representa la reactivación de uno de los programas brasileños más ambiciosos de misiles de precisión de largo alcance y se produce mientras el Ejército reorganiza sus capacidades bajo ASTROS-FOGOS. El resultado final dependerá ahora de la culminación de la certificación del MTC-300 y de si Brasil consigue transformar las capacidades previstas para el Bloque II en un programa de desarrollo efectivo.













