50.000 militares y 19 buques: EE.UU. extiende sus despliegues en Medio Oriente hasta 2027 mientras crece la presión sobre Europa y el Pacífico

El USS Abraham Lincoln (CVN 72) navega por el mar Arábigo mientras el portaaviones continúa apoyando el bloqueo de EE.UU. contra Irán. Las fuerzas de EE.UU. han redirigido 122 buques comerciales para garantizar el cumplimiento. Créditos: CENTCOM.

El USS Abraham Lincoln (CVN 72) navega por el mar Arábigo mientras el portaaviones continúa apoyando el bloqueo de EE.UU. contra Irán. Las fuerzas de EE.UU. han redirigido 122 buques comerciales para garantizar el cumplimiento. Créditos: CENTCOM.

Estados Unidos mantiene más de 50.000 militares y 19 buques de guerra desplegados en Medio Oriente mientras el Pentágono comenzó a extender algunas de sus misiones hacia 2027, una señal de que la guerra contra Irán está transformándose en un compromiso militar mucho más prolongado de lo previsto inicialmente. La permanencia ya está retrasando ciclos de mantenimiento y reteniendo unidades que originalmente debían operar en Europa o el Indo-Pacífico, según funcionarios estadounidenses.

CENTCOM muestra marineros de EE.UU. realizando operaciones de vuelo nocturno en el portaaviones USS George H.W. Bush (CVN 77) durante su tránsito por el Mar Arábigo, con imágenes de personal de cubierta dirigiendo aeronaves en condiciones de baja visibilidad. Créditos: CENTCOM.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, autorizó discretamente extensiones de despliegues para mantener suficientes opciones militares disponibles ante la continuidad del conflicto, de acuerdo con una investigación publicada este jueves por The Wall Street Journal. La presencia estadounidense incluye actualmente 19 buques de guerra, unidades de defensa aérea, escuadrones de cazas y fuerzas aerotransportadas, además de otras capacidades distribuidas entre el Golfo, el Mar Arábigo, el Mar Rojo y el Mediterráneo.

La escala humana fue confirmada esta misma semana por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM): más de 50.000 efectivos estadounidenses operan actualmente en Medio Oriente. El dato apareció en el comunicado con el que CENTCOM informó una nueva oleada de ataques contra objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní. Entre los blancos alcanzados el 1° de septiembre figuraron sistemas de defensa aérea, radares, instalaciones y medios navales, capacidades de minado y centros de comunicaciones.

Seis meses después del comienzo de la campaña contra Irán, Washington no solamente mantiene una fuerza extraordinariamente grande en la región. También comienza a enfrentar el problema de cuánto tiempo puede sostenerla sin afectar sus compromisos militares en otros escenarios.

Dos portaaviones y una concentración naval excepcional en el Mar Arábigo

La dimensión de ese esfuerzo puede observarse especialmente en el despliegue naval.

Al último relevamiento, Estados Unidos mantenía simultáneamente en el Mar Arábigo a los grupos de ataque de los portaaviones USS George Washington (CVN-73) y USS George H.W. Bush (CVN-77), ambos operando en apoyo de las operaciones contra Irán. El George Washington llegó desde Japón después de abandonar temporalmente su posición habitual en el Pacífico occidental.

Escenario Mundial informó en agosto que Washington decidió retirar al portaaviones del Pacífico para relevar al USS Abraham Lincoln, que llevaba meses sosteniendo las operaciones estadounidenses en Medio Oriente.

A esa presencia se suma el George H.W. Bush, acompañado por su ala aérea, un crucero y destructores de escolta. El despliegue regional también incluye al grupo anfibio encabezado por el USS Boxer, con la 11ª Unidad Expedicionaria de Marines, además de numerosos destructores que operan independientemente en el Mar Arábigo.

USS George H. W. Bush (CVN-77) el 14 de julio de 2026 tras el anuncio la reanudación del bloqueo naval estadounidense contra buques que transitan hacia o desde puertos y costas iraníes, a partir de las 4 p.m. ET, destacando la presencia de más de 20 buques de guerra y cientos de aeronaves en Oriente Medio. Créditos: CENTCOM.

El resultado es una concentración de poder naval que obliga a la Armada de EE.UU. a extraer unidades desde diferentes comandos y bases para sostener simultáneamente las operaciones. El caso del George Washington es particularmente significativo: se trata del portaaviones estadounidense desplegado permanentemente en Japón y una de las plataformas centrales de la presencia naval de Washington frente a China.

Su traslado hacia Medio Oriente obligó al Pentágono a compensar temporalmente su ausencia mediante bombarderos, cazas y operaciones desde bases aliadas en el Indo-Pacífico.

Las extensiones empiezan a retrasar mantenimientos y otras misiones

El problema ya no se limita al número de efectivos desplegados. Según funcionarios citados por The Wall Street Journal, las extensiones están aumentando el desgaste de las tripulaciones, alterando cronogramas familiares y creando un atraso de mantenimiento que podría requerir años para normalizarse.

Algunas unidades que originalmente tenían previsto dirigirse hacia Europa o el Pacífico permanecen ahora en Medio Oriente más tiempo del esperado. Eso convierte la guerra con Irán en un problema de distribución global de fuerzas.

El destructor de misiles guiados de la clase Arleigh Burke de la Marina de los EE. UU., Farragut (DDG-99), pasa junto a la Estatua de la Libertad durante el desfile de barcos Sail 250, mientras Estados Unidos celebra su 250 aniversario el Día de la Independencia en el puerto de Nueva York, el 4 de julio de 2026. Carlos Barria/Reuters

Estados Unidos mantiene compromisos simultáneos con la disuasión frente a Rusia en Europa, la competencia con China en el Indo-Pacífico y la protección de sus fuerzas y rutas marítimas en Medio Oriente.

Cada sistema trasladado hacia uno de esos escenarios deja de estar disponible, al menos temporalmente, para los otros. Escenario Mundial ya había advertido a fines de agosto que la guerra estaba obligando a Washington a consumir recursos originalmente destinados a la competencia con China. La nueva información agrega ahora una dimensión temporal: el Pentágono ya está organizando despliegues que se extenderán durante el próximo año.

Del Abraham Lincoln a una guerra que empieza a afectar toda la fuerza

El USS Abraham Lincoln mostró anticipadamente el costo de esa estrategia. El portaaviones llegó esta semana a Tailandia después de pasar 286 días consecutivos en el mar, tras una misión atravesada por las operaciones contra Irán y por crecientes denuncias sobre agotamiento y condiciones de vida de su tripulación.

Para permitir su salida de Medio Oriente, Estados Unidos tuvo que enviar al George Washington desde el Pacífico. La presión tampoco aparece únicamente en la flota de superficie. Una revisión de la GAO reveló esta semana que los submarinos de ataque estadounidenses ya perdieron más de 15.000 días operativos durante la última década por retrasos de mantenimiento, justamente cuando Washington considera esas plataformas esenciales para un eventual conflicto de alta intensidad en el Indo-Pacífico.

La Armada también estima que necesitará hasta US$8.000 millones adicionales para reponer gastos de operaciones y mantenimiento derivados de la guerra con Irán. La combinación empieza a mostrar el problema completo.

Estados Unidos puede trasladar portaaviones desde Asia, extender escuadrones, mantener sistemas de defensa aérea en Medio Oriente y movilizar decenas de miles de efectivos. Pero cada extensión acumula mantenimiento pendiente, consume municiones, demora rotaciones y reduce el margen disponible frente a otras crisis.

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