La OTAN desplegó cazas de combate durante la madrugada de este martes después de que varios drones se aproximaran y al menos uno de ellos ingresara en el espacio aéreo de Estonia. Mientras que Letonia también elevó su nivel de vigilancia aérea tras detectar la presencia de varias aeronaves no tripuladas muy cerca de su frontera con Rusia, colocando nuevamente sobre la mesa de debate cómo la guerra continúa generando riesgos para los países de la Alianza Atlántica situados en el flanco oriental.
En este sentido, las autoridades estonias activaron una alerta de amenaza aérea poco después de las tres de la madrugada y enviaron mensajes de emergencia a los habitantes de varias regiones del este y sur del país. La población fue advertida de buscar refugio en caso de detectar drones, mientras las Fuerzas de Defensa de Estonia activaban sus sistemas de defensa aérea terrestres. La alerta se extendió a ocho condados y fue levantada horas después, una vez que la situación se estabilizó.
La OTAN ordenó la salida de cazas turcos tras la activación de las defensas terrestres
El comandante de la Fuerza Aérea de Estonia, el general de brigada Riivo Valge, explicó que las autoridades habían detectado alrededor de una decena de drones en las proximidades de la frontera ruso-estonia durante una ofensiva ucraniana contra objetivos situados en el oeste de Rusia. Uno de los aparatos se dirigió inicialmente hacia la zona de Narva antes de cambiar su trayectoria, mientras que otro cruzó posteriormente hacia el sureste de Estonia y permaneció durante un tiempo cerca de la frontera.
Ante el carácter “impredecible” de la trayectoria de los drones, la misión de Policía Aérea del Báltico de la OTAN ordenó la salida de cazas turcos desplegados en la base aérea de Ämari. Los aviones fueron movilizados después de la activación de las defensas terrestres, aunque finalmente no fue necesario utilizar armamento. Según las autoridades estonias, ningún dron cayó en territorio nacional y las aeronaves abandonaron posteriormente el área.
La guerra entre Rusia y Ucrania generan consecuencias directas sobre los países fronterizos
Asimismo, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Estonia confirmó oficialmente que drones que volaban paralelamente a la frontera oriental del país ingresaron en su espacio aéreo. El ministro Margus Tsahkna destacó que la respuesta aliada se produjo “rápida y exactamente como estaba previsto” y sostuvo que el episodio volvió a demostrar que el espacio aéreo estonio está siendo vigilado y que cualquier amenaza recibe una respuesta inmediata.
Tsahkna vinculó además el incidente con la guerra en Ucrania y afirmó que este tipo de situaciones constituye una “consecuencia directa” de la invasión rusa. Sin embargo, las Fuerzas de Defensa estonias precisaron que los aparatos detectados eran drones del tipo utilizado por Ucrania en ataques contra objetivos situados dentro de Rusia, un dato relevante para comprender que la incursión aérea se produjo en el marco de una nueva escalada de ataques transfronterizos y no necesariamente como una operación dirigida deliberadamente contra Estonia.
Letonia, Finlandia y Suecia elevaron su nivel de vigilancia
Tras lo ocurrido, Letonia también elevó su nivel de vigilancia en zonas próximas a su frontera con Rusia después de detectar actividad de aeronaves no tripuladas. Las autoridades emitieron advertencias en municipios del este del país y la misión aérea de la OTAN también activó cazas como medida preventiva. La alerta fue posteriormente levantada sin que se registraran consecuencias graves.
Finlandia, por su parte, restringió temporalmente la navegación y la actividad aérea en sectores orientales del Golfo de Finlandia ante la posible presencia de drones. Y del mismo modo, Suecia anunció días atrás que desplegará cazas Gripen y un buque de guerra en Finlandia para reforzar la frontera de la OTAN frente a Rusia. El Ministerio de Defensa de Suecia anunció que el país estaría profundizando su cooperación con Finlandia, en materia de vigilancia territorial, frente a la amenaza rusa.
La intensificación de la guerra en ambos lados preocupa a la OTAN
El episodio se produjo en una jornada marcada por una intensa actividad militar en ambos lados del conflicto. Rusia informó haber derribado decenas de drones sobre la región de Leningrado, fronteriza con Estonia, mientras Ucrania continuaba sus operaciones contra infraestructura y objetivos estratégicos en territorio ruso. El gobernador regional Alexander Drozdenko afirmó que 38 drones fueron destruidos sobre la región durante la madrugada y confirmó daños en la zona del puerto de Ust-Luga.
La situación adquiere una dimensión estratégica particular porque Estonia, Letonia y Finlandia forman parte del espacio de seguridad más sensible de la frontera entre la OTAN y Rusia. Los repetidos incidentes con drones aumentan el riesgo de que un aparato fuera de control, desviado por interferencias electrónicas o involucrado en operaciones militares cercanas termine provocando una crisis de mayor escala.
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