La Cancillería argentina respondió este 25 de agosto a la controversia abierta con Chile por el Estrecho de Magallanes y ratificó que la posición oficial de Buenos Aires es la establecida por el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984, instrumentos que Argentina considera plenamente vigentes y definitivos. El comunicado fue difundido después de que Santiago anunciara una protesta diplomática por las declaraciones del jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde, y buscó encauzar nuevamente la discusión hacia los acuerdos bilaterales vigentes.
“La posición argentina respecto del Estrecho de Magallanes es la que establecen el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984”, señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores. Cancillería agregó que ambos instrumentos “rigen plenamente” y son considerados definitivos por la República Argentina.
La respuesta constituye el nuevo capítulo de una controversia que escaló durante las últimas horas. Escenario Mundial informó previamente que Chile había decidido enviar una nota de protesta a Argentina y afirmó que su soberanía sobre el Estrecho de Magallanes es “indiscutible”. La novedad ahora es que Buenos Aires fijó formalmente su posición: no formuló un reclamo argentino sobre el Estrecho, ratificó los tratados de 1881 y 1984 como definitivos y trasladó su referencia a la defensa de derechos e intereses soberanos hacia la Cuestión Malvinas, el Atlántico Sur y la Antártida.
La respuesta llegó después de que Chile anunciara una protesta diplomática
La controversia comenzó durante el fin de semana, cuando Valverde se refirió en una entrevista a la importancia estratégica del extremo austral para Argentina.
“Magallanes, el sur, el Drake, todo eso es soberanía”, sostuvo el jefe de la Fuerza Aérea, antes de remarcar la necesidad de mantener presencia en un espacio que describió como una “llave bioceánica” entre el Atlántico y el Pacífico.
Las declaraciones generaron una inmediata reacción política en Chile. Su Cancillería afirmó que la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes es “indiscutible” y señaló que se encuentra respaldada precisamente por los tratados de 1881 y 1984.
La respuesta inicial fue seguida por pedidos de parlamentarios oficialistas y opositores para elevar el reclamo y finalmente Santiago confirmó que cursaría una nota formal de protesta ante el Gobierno argentino.
La comunicación difundida ahora por Cancillería constituye la primera respuesta institucional de Buenos Aires al episodio y evita continuar la discusión sobre interpretaciones de las palabras del jefe militar.
En su lugar, el Gobierno argentino dejó asentada una fórmula jurídica concreta: la posición oficial sobre el Estrecho es la que surge de los acuerdos bilaterales vigentes.
Argentina trasladó el eje de soberanía hacia Malvinas, el Atlántico Sur y la Antártida
El segundo párrafo del comunicado introduce una distinción relevante respecto de las declaraciones que originaron la polémica.
Cancillería sostiene que “la relevancia estratégica del extremo austral del continente es una perspectiva de Estado” mantenida públicamente por Argentina. Sin embargo, explica inmediatamente dónde ubica Buenos Aires los derechos e intereses que busca defender: la Cuestión Malvinas, el Atlántico Sur y la Antártida.
Esos espacios, señaló el Ministerio, adquieren creciente centralidad debido a sus recursos naturales estratégicos, su posición sobre las rutas marítimas y su importancia dentro de las cadenas globales de suministro.
La formulación permite conservar el argumento expresado por Valverde respecto del valor estratégico del extremo austral sin derivarlo hacia una controversia territorial con Chile.
Para Argentina, esa dimensión aparece especialmente asociada con el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes, además de la presencia nacional en la Antártida y la importancia de los corredores marítimos australes.
Los tratados de 1881 y 1984 vuelven al centro de la controversia
El Tratado de Límites de 1881 constituye uno de los instrumentos centrales que establecieron la frontera entre Argentina y Chile en el extremo austral.
Más de un siglo después, ambos países firmaron el Tratado de Paz y Amistad de 1984, que cerró la crisis del Canal Beagle y estableció nuevas delimitaciones y mecanismos de cooperación en los espacios marítimos australes. El acuerdo fue incorporado al ordenamiento jurídico argentino mediante la Ley 23.172.
La respuesta argentina resulta particularmente significativa porque utiliza exactamente esos dos instrumentos como base para cerrar cualquier interpretación alternativa surgida de las declaraciones militares.
El episodio posee además un antecedente reciente. En abril, el entonces jefe del Servicio de Hidrografía Naval argentino, contraalmirante Hernán Montero, generó cuestionamientos en Chile después de referirse a la boca oriental del Estrecho de Magallanes.
La nueva declaración de Cancillería vuelve a aplicar una lógica similar: separar las declaraciones individuales de la posición jurídica oficial del Estado argentino.
Cancillería destacó más de 25 años de cooperación antártica con Chile
El comunicado no se limita a la delimitación territorial. Su segunda mitad está dedicada expresamente a reafirmar el vínculo estratégico entre Argentina y Chile en el extremo austral.
Cancillería recordó que ambos países reconocen mutuamente sus derechos antárticos, administran conjuntamente zonas especialmente protegidas y mantienen desde hace más de 25 años la Patrulla Antártica Naval Combinada.
Ese operativo conjunto permite que buques argentinos y chilenos coordinen tareas de búsqueda y rescate, asistencia a embarcaciones y respuesta frente a emergencias durante las campañas de verano en aguas antárticas.
La cooperación naval permanece activa también más al norte. Las Armadas de Argentina y Chile desplegaron esta semana unidades hacia el Canal Beagle para realizar una nueva edición del ejercicio combinado Viekarén, destinado a entrenar operaciones de búsqueda y rescate, control marítimo y respuesta ante emergencias.
Argentina y Chile también presentan de manera conjunta la propuesta de un Área Marina Protegida en la Península Antártica Occidental y el Arco de Scotia meridional, otro de los ejemplos utilizados por Cancillería para remarcar que el extremo austral constituye simultáneamente un espacio estratégico y un ámbito de cooperación bilateral.
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