El embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, ratificó que Washington mantiene su histórica posición de neutralidad sobre la disputa de soberanía de las Islas Malvinas, descartando por el momento un giro de la administración de Donald Trump en favor del reclamo argentino. La definición contrasta directamente con las expectativas expresadas durante las últimas semanas por el presidente Javier Milei, quien había asegurado que Estados Unidos estaba comenzando a tomar posición hacia el planteo argentino y que la relación estratégica con Washington sería clave para avanzar en la recuperación de la soberanía.
Durante una entrevista concedida a TN, Lamelas fue consultado específicamente por la posibilidad de que Trump modificara la política estadounidense frente a la cuestión Malvinas. Su respuesta fue explícita: “Los Estados Unidos tienen una posición de neutralidad sobre las islas. Eso no ha cambiado”. El diplomático también relativizó las versiones surgidas meses atrás a partir de un correo interno del Pentágono que había planteado la posibilidad de revisar la postura estadounidense.
La definición mantiene así la posición tradicional de Washington: Estados Unidos reconoce de facto la administración británica de las islas, pero no adopta una posición sobre cuál de las partes posee la soberanía. Esa formulación fue explicitada anteriormente por el propio Departamento de Estado y constituye la base diplomática estadounidense frente a la disputa entre Argentina y Reino Unido.
Milei había asegurado que Estados Unidos estaba acercándose a la posición argentina
Las declaraciones de Lamelas adquieren especial relevancia por lo afirmado apenas dos semanas atrás por Milei. Durante una entrevista con Radio Mitre, el Presidente vinculó directamente el creciente interés estratégico estadounidense en el Atlántico Sur con las posibilidades argentinas de avanzar en su reclamo sobre las Islas Malvinas.
Milei sostuvo que Estados Unidos necesita contar con un aliado confiable en el Atlántico Sur, posición que, según su interpretación, Argentina está en condiciones de ocupar. El mandatario afirmó además que la relación con Washington “será clave para recuperar la soberanía” y aseguró que Estados Unidos estaba tomando posición hacia el planteo argentino.
El Presidente también presentó esas señales como parte de lo que considera una serie de avances diplomáticos alcanzados durante su Gobierno. Según Milei, Argentina habría conseguido progresos inéditos desde el retorno de la democracia y el nuevo interés estadounidense por el Atlántico Sur podría generar condiciones más favorables para el reclamo.
La ratificación realizada ahora por Lamelas establece, sin embargo, un límite concreto a esa interpretación: la creciente alianza política, militar y estratégica entre Milei y Trump no produjo hasta el momento un cambio formal de la posición de Estados Unidos sobre la soberanía de las Islas Malvinas.
Un correo del Pentágono había abierto expectativas sobre un posible giro
Las especulaciones tuvieron uno de sus puntos más altos en abril, cuando Escenario Mundial informó sobre un correo interno del Pentágono que planteaba revisar la posición estadounidense respecto de Malvinas. El documento apareció en medio de fuertes tensiones entre Washington y Londres por la guerra con Irán y evaluaba posibles represalias estadounidenses contra el Gobierno británico.
La filtración tuvo una importante repercusión en Argentina porque coincidió con una etapa de fuerte alineamiento entre Milei y Trump. El Presidente reafirmó entonces que las Islas Malvinas “fueron, son y serán argentinas”, mientras distintos sectores comenzaron a evaluar si el deterioro temporal de la relación entre Estados Unidos y Reino Unido podía abrir una oportunidad diplomática para Buenos Aires.
Sin embargo, Estados Unidos buscó posteriormente reducir las expectativas sobre un cambio de postura. El secretario de Estado, Marco Rubio, relativizó el alcance del documento interno y Washington volvió a remarcar la profundidad de su alianza estratégica con Reino Unido. La declaración de Lamelas constituye ahora una nueva confirmación pública de esa continuidad.
La cooperación militar con Argentina crece, pero no modifica la posición sobre Malvinas
La aclaración del embajador ocurre paradójicamente mientras Argentina y Estados Unidos atraviesan uno de los períodos de mayor cooperación política y militar de las últimas décadas. Durante 2026 ambos países profundizaron ejercicios combinados, programas de equipamiento, intercambio de información y cooperación sobre vigilancia marítima en el Atlántico Sur.
Washington también aumentó su interés estratégico por el extremo sur argentino frente a la presencia de China, mientras las Fuerzas Armadas argentinas ampliaron su interoperabilidad con Estados Unidos mediante programas vinculados con los cazas F-16, vehículos Stryker, Fuerzas de Operaciones Especiales y ejercicios navales.
Ese acercamiento alimentó precisamente la interpretación de que la alianza con Trump podía trasladarse eventualmente a Malvinas. Escenario Mundial ya había analizado en marzo la posibilidad de que el vínculo Milei-Trump reabriera la discusión sobre la posición estadounidense, aunque entonces advertía que la alianza estratégica entre Washington y Londres constituía uno de los principales límites para cualquier modificación profunda.
La posición estadounidense tiene además un largo recorrido histórico. Documentos oficiales del Departamento de Estado muestran que Washington se declaró neutral sobre la cuestión de soberanía desde mucho antes de la guerra de 1982. Durante el conflicto apoyó militar y logísticamente al Reino Unido frente al uso de la fuerza por parte de Argentina, pero mantuvo formalmente separada esa decisión de la disputa jurídica sobre quién posee la soberanía de las islas.
La declaración de Lamelas no implica que Estados Unidos descarte desempeñar algún papel diplomático futuro ni modifica el creciente acercamiento estratégico con Buenos Aires. Sí establece que, pese a las expectativas expresadas por Milei y al interés estadounidense cada vez mayor en el Atlántico Sur, la administración Trump no trasladó hasta ahora esa alianza bilateral hacia un respaldo al reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas.
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