China impulsa la primera vía comercial que atraviesa el Ártico a través de la naviera Sea Legend junto a Rusia

Rompehielos rusos frente a las costas de Siberia

Rompehielos rusos frente a las costas de Siberia. Créditos: iStock.

China estaría impulsando la primera vía comercial que atraviesa el Océano Ártico, a través de una naviera local, junto a Rusia, que domina capacidades árticas. La iniciativa es impulsada por la naviera china, Sea Legend, y el proyecto busca unir los puertos de Asia con Europa, evitando el tránsito por pasos complejos, como el Mar Rojo. La propia naviera ya la ha denominado como la “Ruta de la Seda Glacial”. 

Barco pasando por el Ártico cerca de un iceberg. Imagen ilustrativa. Créditos: NUBA EXPANSION.

Sea Legend habría anunciado una nueva ruta y vía comercial, que atraviesa el Ártico, para unir y conectar los puertos de Asia y Europa. Con esta iniciativa, la compañía busca reducir el tiempo de viaje entre ambos continentes, pasando de 40 días a alrededor de 20 días, dependiendo de las condiciones del océano. La vía bordearía la costa norte de Rusia, mediante un trayecto entre Ningbo –en la costa este de China– y Felixstowe, en Reino Unido.

A lo largo de los años, los niveles de hielo perpetuo del Océano Glacial Ártico han disminuido a niveles significativos, abriendo corredores y vías, mediante las costas rusas y canadienses, durante el verano. Ante ello, se ha ido despertando cierto interés geopolítico y las principales potencias del sistema buscan ser parte de esta nueva lógica: Estados Unidos, China y Rusia. El Ártico, de hecho, se ha convertido en uno de los principales escenarios de competencia entre Estados Unidos, Rusia y China. 

En los últimos años, según el Financial Times, se ha registrado que la construcción de navíos rompehielos se ha disparado significativamente, superando los 160 barcos por año, evidenciando la relevancia geopolítica de las capacidades árticas y glaciares, en el marco de este escenario de competencia entre las superpotencias del orden mundial. Sin embargo, mientras Estados Unidos atraviesa una crisis naviera –que lo ha llevado a encargar a Finlandia nuevos buques– y presiona a Canadá y Dinamarca –por Groenlandia– para incrementar su capacidad de proyección de poder; Rusia se consolida como una potencia ártica, que posee buques con reactores nucleares, capaces de operar en las adversas y complejas condiciones que ofrece el Ártico.

En este contexto, aparece China, quien a través de su naviera Sea Legend, busca impulsar la Ruta de la Seda Glacial y conectar los puertos de Europa y Asia, mediante una nueva vía y corredor comercial que atraviesa el Ártico. China avanza en la consolidación de rutas comerciales en la zona. Rusia así también. 

Un buque rompehielos avanza en aguas polares en el Ártico. Imagen ilustrativa. Créditos: NA.

De este modo, ambos países buscan nuevas vías y corredores comerciales de procedencia asiática que atraviesen las costas siberianas, a fin de reducir los tiempos y costos de transporte, y evitar rutas complejas y cuellos de botella, como el Mar Rojo o el Estrecho de Malaca. Sea Legend da un paso histórico al lanzar la primera ruta comercial estable que atraviesa el Ártico y conecta Europa y Asia. Según la información disponible, esta vía estará vigente entre agosto y octubre, y tendría una periodicidad semanal. 

La ruta impulsada por China, a través de Sea Legend, estaría supeditada y subordinada a Rosatom, la compañía nacional rusa. Esta última diseñaría los corredores del Ártico y determinaría las condiciones de navegación para la nueva vía. La naviera china no es la primera empresa que ha mostrado interés en el Ártico. Este movimiento, sin embargo, refleja y esconde el interés del Estado chino por consolidar una nueva ruta comercial que conecte Asia con Europa. En este escenario, Rusia se presenta como un aliado y socio clave, mientras Washington atraviesa una crisis naviera y aboga por el control de Groenlandia, lo que ya ha ocasionado una crisis diplomática en el marco de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) con Dinamarca, que es quien efectivamente controla la isla.

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