China realiza una prueba de ataque aéreo ordenada por la inteligencia artificial (IA), con más de 100 unidades tácticas coordinadas. Esta semana Pekín demostró cómo funciona su nuevo sistema que coordina ataques dirigidos con más de 100 unidades aéreas, pilotadas por humanos. Se trata de una demostración de capacidades sin precedentes, que ya alarma a Washington.
China habría creado un sistema de inteligencia artificial, capaz de coordinar y gestionar ataques aéreos con más de 100 unidades aéreas tácticas, que decide los objetivos prioritarios. El sistema coordinaría las oleadas de ataque y qué instrucciones recibe cada unidad en todo momento. El software sería quien define el equipo, las operaciones y el campo de batalla. Esta herramienta fue creada e impulsada por un equipo de ingenieros militares chinos. Según revelan reportes recientes, su tecnología es un “sistema de sistemas” nunca antes probado hasta el momento.
El sistema habría sido probado, recientemente y en diversas ocasiones, de hecho, con pruebas de ataques a diferentes objetivos y formaciones. Según explicó el coronel Deng, líder del proyecto, “en un ejercicio a gran escala de la fuerza aérea, más de 100 unidades tácticas, apoyándose en la planificación de este sistema, coordinaron sus ataques y lograron una sincronización en fracciones de segundo”. De hecho, se habría realizado una prueba del sistema en un centro de mando en tierra.
De este modo, el proyecto Zhisheng fue presentado públicamente, a través de esta prueba. Según trascendió, de la misma participaron cazas furtivos J-20, aviones de combate J-16 y J-10C, sistemas de misiles, y bombarderos H-6K, entre otros, que operaron bajo la coordinación del sistema que utiliza inteligencia artificial. Estas unidades fueron pilotadas y dirigidas por humanos. Song Zhongping, experto militar, le explicó al Global Times, que los aviones chinos –como el J-16 y el J-20, y los cazas de nueva generación– podrían atacar objetivos bajo orden e instrucción de la inteligencia artificial, a partir del proyecto Zhisheng, utilizando su propia conciencia situacional para detectar objetivos más ocultos y transmitirlos a la IA.
Se trata de una herramienta de planificación para operaciones a gran escala, ejecutadas por pilotos humanos. En este contexto, se difundió que, recientemente, el Presidente de China, Xi Jinping, habría ordenado al Ejército fortalecer la aplicación militar de tecnologías inteligentes no tripuladas y consolidar la construcción gradual de un sistema militar de inteligencia, de cara al futuro y las nuevas formas de guerra.
¿Qué hace Washington mientras tanto?
Washington tiene en marcha proyectos e iniciativas, vinculadas con el uso de la inteligencia artificial. De hecho, se destaca el proyecto Maven que se orienta a la conciencia situacional en el campo de batalla. Sin embargo, no se conocen proyectos estadounidenses orientados a la planificación y coordinación de ataques, como es el caso de la mencionada iniciativa china presentada públicamente en los últimos días.
Como se precisó, Estados Unidos estaría trabajando en un sistema experimental de inteligencia artificial generativa, que podría ayudar a los comandantes a generar y comparar planes de operaciones para el campo de batalla, rápidamente. La inteligencia artificial sería utilizada, en este caso, para complementar y fortalecer el trabajo de los comandantes en la planificación y la toma de decisiones estratégicas, y de los soldados en el campo de batalla, permitiendo una toma de decisiones rápida y adaptable.
En paralelo, Pekín desarrolló un sistema, orientado a operaciones a gran escala para alcanzar objetivos tierra-mar. En este sentido, realizó una demostración pública del sistema, que se trata, de hecho, de una demostración de capacidades sin precedentes, que ya alarma a Washington, quien si bien está trabajando en el uso de la inteligencia artificial, aún no ha presentado sistemas de IA para la coordinación de ataques a gran escala.
En un conflicto de alta intensidad, diversos analistas aseguran que un sistema de mando inteligente podría generar alertas tempranas de significativa precisión, organizar y coordinar ataques dirigidos y comandados por humanos, y acelerar la toma de decisiones de los comandantes. China y Estados Unidos ya avanzan en el uso de la IA, pensando en las nuevas formas de guerra.
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