Corea del Norte lanzó este jueves (6) un misil balístico de corto alcance hacia el mar, días antes de nuevas maniobras de Estados Unidos y Corea del Sur. El lanzamiento fue detectado alrededor de las 17:00 hora local desde la zona costera oriental de Wonsan, según informó el Estado Mayor Conjunto surcoreano.
En este sentido, las autoridades militares de Corea del Sur indicaron que reforzaron sus sistemas de vigilancia y que mantienen una coordinación estrecha con Estados Unidos y Japón. Mientras que el Ministerio de Defensa japonés confirmó que el proyectil cayó en aguas cercanas a la costa oriental de Corea del Norte y señaló que no había indicios de que hubiera alcanzado territorio japonés.
El Consejo de Seguridad Nacional de Corea del Sur calificó el lanzamiento como una “provocación” y sostuvo que constituye una violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Las resoluciones internacionales prohíben a Corea del Norte realizar lanzamientos que utilicen tecnología de misiles balísticos, en el marco del régimen de sanciones establecido contra Pyongyang por sus programas nuclear y misilístico.
Estados Unidos y Corea del Sur refuerzan sus operaciones militares conjuntas
El lanzamiento adquiere especial relevancia por el momento en que se produjo. Estados Unidos y Corea del Sur se preparan para sus tradicionales maniobras militares de agosto, conocidas como Ulchi Freedom Shield. Washington y Seúl presentan estos ejercicios como actividades defensivas destinadas a fortalecer la preparación conjunta y la capacidad de respuesta ante distintos escenarios de seguridad. El formato del ejercicio combina entrenamiento de puestos de comando con actividades en distintos dominios operativos.
Corea del Norte sostiene desde hace años que los ejercicios conjuntos entre Estados Unidos y Corea del Sur constituyen ensayos para una invasión. En anteriores ocasiones, las maniobras fueron seguidas por lanzamientos de misiles u otras demostraciones militares norcoreanas. Por eso, la proximidad temporal entre el nuevo lanzamiento y los ejercicios vuelve a poner en evidencia el denominado ciclo de acción y reacción que caracteriza a la seguridad en la península.
Para Corea del Norte, son ensayos para una invasión
El episodio también representa una reanudación de las pruebas de misiles balísticos después de varias semanas. El último lanzamiento de este tipo se había producido a finales de junio, cuando Kim Jong Un supervisó pruebas de un misil balístico táctico y otras armas. En aquella oportunidad, el líder norcoreano reclamó reforzar una postura militar que definió en términos de capacidad ofensiva.
La actividad militar de Pyongyang, además, no se limita a los misiles balísticos. En los últimos meses, Kim ha impulsado el desarrollo de capacidades navales y sistemas de ataque de mayor complejidad. Corea del Norte también realizó pruebas de misiles de crucero desde su nuevo destructor Choe Hyon y avanza en el desarrollo de un submarino de propulsión nuclear, como parte de una estrategia orientada a diversificar sus plataformas militares.
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