La Fuerza Aérea de Estados Unidos ha iniciado el despliegue estratégico de sistemas láser CLWS en diversas bases europeas para derribar drones y proteger infraestructuras críticas frente a las constantes incursiones de vigilancia. Esta medida, ejecutada por el Mando Aéreo de Estados Unidos en Europa y África (USAFE-AFAFRICA), marca un punto de inflexión en la protección de instalaciones militares sensibles, incluyendo aquellas bases que albergan armamento nuclear.
La decisión responde a un panorama de amenaza creciente donde aeronaves no tripuladas, presuntamente vinculadas a la “flota en la sombra” de Rusia, han sido detectadas maniobrando cerca de aeropuertos y sitios industriales en países como Bélgica, Francia, los Países Bajos, el Reino Unido y Polonia durante más de 18 meses.
El CLWS
El Sistema de Armas Láser Compacto (CLWS) no opera como una herramienta aislada, sino que se integra en una arquitectura de defensa aérea estratificada y en red. Esta malla defensiva combina sensores avanzados para la detección y el seguimiento con una variedad de respuestas que van desde la guerra electrónica para interferir en señales hasta interceptores cinéticos.
Como se ha analizado anteriormente, una de las funciones vitales del CLWS en este ecosistema es su capacidad óptica de alta precisión, que permite a los operadores en los centros de control identificar visualmente si un contacto es realmente una amenaza hostil o simplemente un ave, evitando así errores costosos o incidentes diplomáticos.
Este despliegue busca corregir un profundo desequilibrio económico en la guerra moderna, donde el uso de misiles interceptores de millones de dólares para neutralizar drones comerciales económicos resulta financieramente insostenible. Mientras que un dron tipo Shahed puede costar unos pocos miles de dólares, el disparo del sistema láser CLWS tiene un costo marginal equivalente a la electricidad necesaria para generar el haz de energía, lo que ofrece un “cargador” virtualmente infinito mientras el generador de la base esté operativo.
La solución bajo costo APWS
En este contexto, la Fuerza Aérea también ha incorporado el sistema de cohetes guiados por láser de 70 mm, conocido como APKWS, que ofrece una solución intermedia de bajo costo con un alcance de hasta seis kilómetros para amenazas que requieren una respuesta cinética. Es importante diferenciar el estado operativo de estas tecnologías, ya que mientras el CLWS ya ha sido desplegado en el terreno, otros sistemas de energía dirigida como el LOCUST de la empresa AeroVironment continúan en fases de prueba, habiendo sido evaluados recientemente en portaaviones de la Armada de Estados Unidos.
El teniente general Jason Hinds, comandante de USAFE-AFAFRICA, ha enfatizado que la capacidad de proyectar el poder aéreo depende directamente de estas defensas integradas, otorgando a los comandantes de las instalaciones la autoridad y responsabilidad total para emplear estos sistemas ante cualquier incursión no autorizada. Con esta iniciativa, el Pentágono busca eliminar la vulnerabilidad de las zonas de retaguardia, transformando los aeródromos militares en santuarios defendidos por tecnología de luz.
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