El Gobierno del Reino Unido anunció una inversión de 8.400 millones de libras para acelerar la construcción de los cuatro submarinos nucleares lanzamisiles balísticos de la clase Dreadnought (Dreadnought class), destinados a garantizar la disuasión nuclear británica durante las próximas décadas.
Los fondos permitirán completar las pruebas de mar y preparar la entrada en servicio del HMS Dreadnought, finalizar el HMS Valiant hasta el comienzo de sus ensayos y continuar la construcción del HMS Warspite y el HMS King George VI. Las cuatro unidades reemplazarán progresivamente a los actuales submarinos de la clase Vanguard.
Con un desplazamiento de 17.200 toneladas y una eslora de 153,6 metros, serán los submarinos más grandes construidos para la Marina Real británica (Royal Navy). Cada unidad contará con una tripulación cercana a 130 personas y asumirá las patrullas de disuasión nuclear permanente que el Reino Unido mantiene de manera ininterrumpida desde 1969.
La nueva inversión no implica que los Dreadnought sean destinados específicamente al Atlántico Sur. Su función será permanecer ocultos durante largos períodos y conservar la capacidad británica de lanzar misiles nucleares ante una amenaza estratégica. Sin embargo, el programa fortalece la estructura naval global que le permite a Londres sostener operaciones simultáneas en regiones alejadas de las islas británicas.
Ese dispositivo incluye la presencia militar permanente mantenida en las Islas Malvinas, territorio bajo ocupación y administración británica cuya soberanía reclama la Argentina. Desde la base de Monte Agradable (Mount Pleasant Complex) operan componentes aéreos y terrestres, mientras el patrullero HMS Medway asumió en enero de 2026 la misión naval permanente del Reino Unido en el Atlántico Sur.
La presencia regional también fue ampliada mediante operaciones conjuntas. Durante la Operación Soberanía del Sur, las fuerzas británicas coordinaron unidades desplegadas en Malvinas, la isla Ascensión y Georgias del Sur sobre un área cercana a 3,9 millones de kilómetros cuadrados. La actividad contó con el apoyo de cazas Typhoon y un avión de transporte A400M operados desde Monte Agradable.
A esto se sumaron actividades orientadas a mejorar el acceso y el sostenimiento británico hacia la Antártida. Durante la Operación Resistencia Austral (Operation Austral Endurance), personal de las Fuerzas Británicas de las Islas del Atlántico Sur trabajó con organismos del Reino Unido y representantes chilenos para entrenar procedimientos de transporte, supervivencia y operación en ambientes antárticos.
Los Dreadnought no modificarán de manera directa la composición de la guarnición británica en Malvinas. Su incorporación representa, en cambio, la renovación del componente más estratégico de la Marina Real, mientras Londres conserva fuerzas convencionales, infraestructura aérea y presencia naval permanente en el Atlántico Sur.
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