Las Fuerzas Armadas de China y Rusia concluyen el ejercicio naval Joint Sea-2026 

Buques de guerra chinos y rusos navegan en formación hacia la zona marítima designada durante la fase marítima del ejercicio "Mar Conjunto-2026" entre China y Rusia, el 10 de julio de 2026. El ejercicio "Mar Conjunto-2026" concluyó el lunes en un puerto militar de Qingdao, en la provincia de Shandong, al este de China, tras la finalización de todas las misiones previstas. Iniciado el 6 de julio, "Mar Conjunto-2026" es el duodécimo ejercicio de la serie, que se remonta a 2012. (Xinhua/Li Jie).

Buques de guerra chinos y rusos navegan en formación hacia la zona marítima designada durante la fase marítima del ejercicio "Mar Conjunto-2026" entre China y Rusia, el 10 de julio de 2026. El ejercicio "Mar Conjunto-2026" concluyó el lunes en un puerto militar de Qingdao, en la provincia de Shandong, al este de China, tras la finalización de todas las misiones previstas. Iniciado el 6 de julio, "Mar Conjunto-2026" es el duodécimo ejercicio de la serie, que se remonta a 2012. (Xinhua/Li Jie).

China y Rusia concluyeron el ejercicio naval Joint Sea-2026 en el puerto militar de Qingdao, en la provincia china de Shandong, cerrando una semana de maniobras que incluyeron operaciones de fuego real, defensa antiaérea y antimisiles, reconocimiento conjunto, ataques antisuperficie y rescate de submarinos. Tras finalizar el entrenamiento, parte de las unidades de ambas armadas inició patrullas conjuntas en el océano Pacífico, una práctica que se convirtió en un componente habitual de la cooperación militar entre Moscú y Pekín desde el inicio de la serie de ejercicios en 2012.

El destructor chino de misiles guiados Kaifeng navega hacia la zona marítima designada durante la fase marítima del ejercicio “Joint Sea-2026” entre China y Rusia, el 10 de julio de 2026. (Xinhua/Li Jie).

La edición de este año movilizó diez plataformas navales, submarinas, aéreas y de apoyo. Rusia desplegó unidades de su Flota del Pacífico, entre ellas el crucero lanzamisiles Varyag, la fragata Rezkiy, el submarino Ufa y el buque de rescate Igor Belousov, mientras que China participó con destructores Tipo 055 y Tipo 052D, una fragata Tipo 054A, un submarino, un buque logístico y una unidad especializada en rescate submarino. El nivel de interoperabilidad alcanzado evidencia una evolución respecto de las primeras ediciones del ejercicio, que estaban centradas principalmente en amenazas no convencionales y hoy incorporan escenarios de combate naval de alta intensidad.

La proyección militar de China busca ir más allá de su territorio

Aunque Beijing sostiene que Joint Sea-2026 responde al plan anual de cooperación bilateral y tiene como objetivo “mantener la paz y la estabilidad regional”, el contexto geopolítico amplifica su significado. Las maniobras coincidieron con el desarrollo del ejercicio multinacional RIMPAC, liderado por Estados Unidos en Hawái, y con un aumento de la actividad militar china en el Pacífico Occidental. En apenas dos semanas, el Ejército Popular de Liberación realizó una patrulla conjunta de bombarderos con Rusia sobre el Mar de Japón y el Mar de China Oriental, mantuvo operaciones de la Guardia Costera al este de Taiwán y ejecutó el lanzamiento de un misil balístico desde un submarino de propulsión nuclear hacia el Pacífico Sur.

Diversos especialistas internacionales consideran que estas acciones no constituyen necesariamente una campaña militar unificada, pero sí reflejan una dirección estratégica consistente. Isaac Kardon, investigador de la Universidad Johns Hopkins, describió esta sucesión de operaciones como una “extraordinaria confluencia de demostraciones públicas del poder militar de China”, mientras que Ben Brand, fundador de Iron Command, sostuvo que el objetivo de Pekín consiste en convertir su presencia militar en aguas anteriormente excepcionales en un hecho cotidiano.

El vínculo con Rusia, otro punto de preocupación para Estados Unidos y sus aliados

Ese concepto de “normalización” constituye uno de los aspectos más relevantes del actual proceso de modernización militar chino. La Primera Cadena de Islas —que se extiende desde Japón hasta Filipinas pasando por Taiwán— es históricamente considerada por estrategas estadounidenses como una barrera natural para contener la expansión naval de China hacia el Pacífico. Sin embargo, las patrullas navales, el tránsito de buques por estrechos estratégicos alrededor de Japón y las operaciones permanentes de la Guardia Costera china al este de Taiwán indican que Pekín intenta convertir esas áreas en espacios de presencia regular, reduciendo progresivamente el carácter excepcional de sus despliegues militares.

El destructor chino de misiles guiados Kaifeng navega hacia la zona marítima designada durante la fase marítima del ejercicio “Joint Sea-2026” entre China y Rusia, el 10 de julio de 2026. (Xinhua/Li Jie)

La cooperación con Rusia también adquiere un significado político adicional. Desde el inicio de la guerra en Ucrania, ambos países profundizaron su coordinación diplomática y militar sin formalizar una alianza defensiva equivalente a la OTAN. Moscú y Pekín insisten en que sus ejercicios no están dirigidos contra terceros Estados, mientras el Kremlin sostiene que contribuyen a la estabilidad regional. Sin embargo, para Estados Unidos, Japón y Taiwán, la interoperabilidad entre ambas armadas constituye un desafío para la arquitectura de seguridad del Indo-Pacífico.

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