Más de 40 millones de colombianos están habilitados para votar este domingo, en una elección histórica que redefinirá el rumbo en medio de la expansión de los grupos armados dentro del territorio y el avance de la derecha en la región. Abelardo de la Espriella, por Defensores de la Patria, representa a la derecha liberal, mientras que Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, simboliza el oficialismo.
Tras la primera vuelta, el candidato favorito fue De la Espriella, pero en los últimos días todo cambió y Cepeda repuntó en algunas encuestas, y creció el optimismo entre sus seguidores. Escenario Mundial desde Bogotá pudo registrar los hechos sucedidos los últimos días que vinculan a los candidatos, la sociedad y la elección clave.
“No a la dictadura”, fue la palabra más expresada por los locales del distrito de Kennedy, donde Cepeda inició su carrera política como líder estudiantil. En las cercanías de esta localidad, los afiches por el candidato del Pacto Histórico colman las paredes, lo que hace imborrable su mirada intelectual.
Mientras que el “tigre”, como apodan a De la Espriella, votó en Barranquilla, “la puerta de oro” como le dicen en Colombia. El candidato de derecha respetó el manual del “outsider” y fue controversial en su campaña, a través de su personaje de transmitir sus ideas bajo vidrios blindados, a los gritos como su par argentino, y con un mensaje claro: “Voy a gobernar con mano dura”.
Colombia atraviesa esta elección con dos modelos opuestos. Quienes piden que no haya una dictadura de derecha y los que proponen la construcción de cárceles de máxima seguridad inspiradas en el modelo de Bukele en El Salvador. Pero a su vez, la izquierda del Pacto Histórico, más que propuestas, tiene como principal eje el de la continuidad de Gustavo Petro.
El gobierno de Petro fue el primero de izquierda en la historia de Colombia, y si bien como personaje político siempre jugó sobre la línea del fuera de juego -en términos futbolísticos-, tiene números que podrían respaldar una eventual continuidad de la mano de Cepeda.
Un dato empírico clave es el dato de inflación, que en diciembre de 2022 estaba en 13,12%, pasó a 5,1% al cierre de 2025, sumado a un crecimiento en la actividad económica. Igualmente, los objetivos siguen lejos, como mantener la inflación en un 3% interanual, el déficit fiscal se mantiene, y la inversión sigue rezagada.
Y si bien existió la firma de la “paz total”, los grupos armados se expandieron territorialmente, en un país donde la crisis de seguridad volvió a imponer el tono del debate electoral.
Esa inseguridad, se llevó la vida del candidato de derecha Miguel Uribe Turbay, fallecido en un magnicidio ordenado por el cabecilla alias “Zarco Aldinever”, de la Segunda Maruetalia (disidencia de las FARC).
La muerte del candidato cambió la elección de este domingo, ya que Uribe Turbay era la cara de la oposición en ese entonces. La posta la tomó De la Espriella, que en la previa de los comicios, con la camiseta de la selección colombiana, expresó que “hoy se juega el partido más importante de Colombia”.
La elección también se juega en el mapa; faltaría sumar, porque si hoy gana la derecha en Colombia, estaremos ante otro país donde perdió un oficialismo de izquierda, y asume un gobierno opuesto a las ideas que dominaron la región en la primera década del siglo.
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