El “retiro” de Estados Unidos de Europa no se detiene: Washington les informó a sus aliados que irá reduciendo gradualmente el número de bombarderos estratégicos, cazas, drones, submarinos y buques de guerra dedicados a la OTAN, mientras continúa girando hacia el Indo-Pacífico y presionando a Europa para que se haga cargo de su propia defensa.

Durante años, Estados Unidos, país que aporta casi el 70% del presupuesto e la OTAN, se ha quejado de que sus aliados europeos no aportan lo suficiente. Sin embargo, desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca, la presión de Washington ha incrementado, incluso amenazando con abandonar la alianza. Pero las reducciones no solo subrayan el malestar del país norteamericano con el Viejo Continente, sino también el giro militar de la administración hacia otras regiones, como el Indo-Pacífico.
En esta línea, entre los últimos anuncios de EE.UU. se destaca que retiraría 5.000 soldados de Alemania, aunque Washington también tranquilizó a los aliados al confirmar que no habría cambios en su estrategia de disuasión nuclear (que incluye a Europa). Justamente, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, dejó claro que se avecinaban nuevas reducciones de tropas y armas estadounidenses, aunque les aseguró que esto se haría de forma coordinada. “Está bien entendido en la alianza que la presencia de tropas estadounidenses en Europa se va a ajustar — ese trabajo ya estaba en curso y se ha realizado en coordinación con nuestros aliados”, dijo Rubio.
Pero, más allá de las especulaciones, y en términos generales, Jennifer Kavanagh, directora de análisis militar en el think tank Defense Priorities, con sede en Washington, dijo que las reducciones crearían carencias que serían especialmente difíciles de cubrir rápidamente para algunos tipos de activos militares, incluidos submarinos y bombarderos estratégicos.
“Lo importante con estas retiradas estadounidenses no es que Europa iguale lo que se pierde, sino que Europa descubra lo que realmente necesita para defenderse y adquirir esas capacidades. En todos los ámbitos, Europa puede hacer esto en cinco años”, agregó.
Por su parte, la portavoz de la OTAN, Allison Hart, reconoció que en “la alianza ha habido una dependencia excesiva de las fuerzas y capacidades estadounidenses. Pero a medida que Europa y Canadá invierten más en defensa y desarrollan más capacidades, el equilibrio de responsabilidades puede cambiar”. “Este cambio fortalece los planes de defensa de la OTAN al reducir la sobredependencia de un solo aliado y refleja un cambio más amplio que está ocurriendo dentro de la alianza”, sentenció.
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