El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, profundizó su agenda internacional en China con una serie de encuentros orientados a fortalecer la inserción económica de la provincia en mercados estratégicos de litio. Uno de los momentos centrales de la gira fue la reunión que mantuvo con Dilma Rousseff, presidenta del Nuevo Banco de Desarrollo del grupo BRICS, donde se abordaron oportunidades vinculadas al crecimiento productivo, la integración regional y el posicionamiento de Catamarca en el actual escenario económico global.
En este sentido, el encuentro con Rousseff tuvo un valor político que excede lo protocolar. La titular del banco de los BRICS representa una arquitectura financiera impulsada, entre otros países, por China, que busca ampliar su influencia en proyectos de infraestructura, desarrollo y transición energética. Para una provincia como Catamarca, con recursos minerales estratégicos y una agenda exportadora en expansión, ese vínculo abre una ventana hacia fuentes alternativas de financiamiento y cooperación internacional.
Durante su visita, Jalil también recorrió el puerto de Shanghái, considerado uno de los principales nodos logísticos del comercio mundial. Según información oficial china, la terminal opera cerca de 350 servicios internacionales y conecta con más de 700 puertos en más de 200 países y regiones, un dato que refuerza la centralidad de China en las cadenas globales de suministro.
La agenda del mandatario catamarqueño incluyó además su participación en la feria SIAL, uno de los eventos internacionales más relevantes del sector de alimentos y bebidas. El objetivo, según planteó el propio gobierno provincial, fue abrir mercados para la producción catamarqueña, fortalecer vínculos comerciales y acompañar el crecimiento de empresas y productores locales. En ese marco, China aparece también como una plataforma de inserción para economías regionales.
Sin embargo, la dimensión más sensible de esta estrategia internacional se encuentra en el litio. Catamarca forma parte del denominado Triángulo del Litio junto con otras provincias argentinas y territorios de Chile y Bolivia, una región que concentra recursos clave para baterías, vehículos eléctricos y tecnologías vinculadas a la transición energética. En ese contexto, cada gesto diplomático de la provincia adquiere una lectura geopolítica más amplia.
Mineria: la clave de Catamarca para la búsqueda de incersión internacional
El puente con Estados Unidos se produjo días antes, cuando Jalil mantuvo una reunión con el embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas. Según informó el gobierno catamarqueño, ambos dialogaron sobre la realidad provincial, las oportunidades de cooperación y las posibilidades de inversión, con especial atención en el desarrollo productivo y la minería.
Lo cierto es que la secuencia entre ambos movimientos resulta interesante de analizar. Primero, una agenda en China con foco en financiamiento, comercio e infraestructura; luego, una reunión con el representante de Estados Unidos en la Argentina para explorar cooperación e inversiones. Catamarca intenta así moverse en un tablero internacional donde las principales potencias compiten por asegurar minerales críticos, pero donde las provincias productoras también buscan ampliar su margen de negociación.
Durante los últimos años, la mineria -principalmente de litio- se convirtió en el eje de esa disputa. Para China, el control de cadenas de suministro vinculadas a baterías y electromovilidad forma parte de una estrategia industrial de largo plazo. Para Estados Unidos, en cambio, asegurar fuentes confiables de minerales críticos en América Latina es una prioridad asociada a la reducción de dependencias externas y a la competencia tecnológica con Beijing.
Catamarca, en ese escenario, aparece como un territorio de interés para ambos polos. La provincia cuenta además con proyectos que refuerzan esa centralidad. Galan Lithium informó que sus activos en el Salar del Hombre Muerto, entre Hombre Muerto West y Candelas, alcanzan 9,5 millones de toneladas de carbonato de litio equivalente, con proyectos ubicados en territorio catamarqueño y vinculados a una de las zonas más relevantes del país para la producción de salmuera de litio.
Jalil busca moverse estratégicamente entre China y Estados Unidos
Ese potencial explica por qué la agenda internacional de Jalil ya no puede leerse únicamente como una búsqueda de inversiones. Se trata también de una estrategia de posicionamiento, Catamarca intenta presentarse como un actor subnacional capaz de dialogar con China, Estados Unidos, organismos multilaterales y empresas globales en torno a recursos que serán decisivos para la transición energética.
El desafío, sin embargo, es evitar que la provincia quede reducida al rol de proveedora de materias primas. El crecimiento de la minería promete empleo, infraestructura y mayores ingresos fiscales, especialmente en regiones como Antofagasta de la Sierra. Pero también plantea debates sobre el uso del agua, el impacto ambiental, la relación con las comunidades locales y la necesidad de avanzar hacia esquemas de agregado de valor.
La reunión con Dilma Rousseff y la agenda en China muestran una Catamarca que busca proyectarse hacia el Sur Global, los BRICS y las cadenas comerciales asiáticas. El encuentro con Lamelas, en cambio, exhibe el interés estadounidense por una provincia que posee un recurso central para las industrias del futuro. Entre ambos movimientos aparece la clave política de la coyuntura, Catamarca intenta jugar en un tablero rival sin quedar atrapada en la lógica de bloques.
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