Las imágenes provenientes de Bolivia exhiben el mayor momento de debilidad política del gobierno de Rodrigo Paz, que en menos de un año de su mandato se enfrenta con bloqueos de rutas, manifestaciones populares y cuestionamientos a su autoridad provenientes del expresidente Evo Morales.

La ciudad de La Paz se encuentra prácticamente bloqueada por los manifestantes, asociados al movimiento campesino y obrero, que cortaron los accesos a la capital política del país vecino. Entre los motivos de las protestas hay críticas al manejo de la gasolina, la reforma agraria recientemente aprobada por el gobierno y el pedido de captura que pende sobre Morales por supuestos delitos sexuales sobre una menor de 15 años.
Qué está pasando en Bolivia con el momento de mayor debilidad política del gobierno de Rodrigo Paz
Los bloqueos en distintos departamentos de parte de los denominados Ponchos Rojos, movimiento donde confluyen aborígenes aimaras y sectores obreros, comenzaron a inicios de mayo. En este sentido, La Federación de Campesinos del Altiplano de La Paz encabeza los cortes de ruta, sumándose a las movilizaciones de la Central Obrera Boliviana (COB), que exige un incremento salarial del 20% y se opone al cierre de empresas estatales deficitarias.
A este escenario se integraron los maestros rurales, quienes demandan a su vez mejoras económicas y la restitución de subsidios de frontera, eliminados por el gobierno de Paz, que presentó su programa de ajuste tras un deterioro sostenido de la economía boliviana en los últimos años. También se agregaron grupos indígenas de la Amazonía, que previamente marcharon durante 24 días desde Pando en rechazo a la reforma agraria impulsada por la nueva administración.
La amalgama de sectores tomó semanas en formarse, pero constituye ahora un formidable frente de oposición al gobierno de Paz, de quien piden su renuncia. En paralelo, un aumento de combustibles, seguido luego de denuncias de mala calidad del mismo, sumaron presión popular a las manifestaciones, que tuvieron su día de mayor violencia el pasado lunes 18, cuando los manifestantes se enfrentaron con la policía en La Paz.
Mientras los bloqueos de rutas y accesos se mantienen en distintos departamentos del país, el desabastecimiento se profundizó en los mercados locales. En este contexto, desde el principal polo económico de Bolivia, Santa Cruz, pidieron que se declare el estado de sitio nacional y se asegure la circulación por las rutas nacionales.
El mismo lunes que La Paz era testigo de fuertes enfrentamientos, el canciller boliviano, Fernando Aramayo, sostuvo que era “absurdo” el rumor de que Rodrigo Paz podría abandonar la primera magistratura del país: “No va a haber una renuncia del presidente Rodrigo Paz, me ha parecido hasta absurdo que algunos medios de comunicación me llamen y me digan ‘es verdad que ya va a haber la renuncia’ que ‘se está pensando en la salida del país’, no va a renunciar, ni el presidente Rodrigo Paz ni su gabinete eso no va a suceder que quede bien claro a estos actores que se están movilizando”, declaró el funcionario al medio local El Deber.

El presidente Paz aseguró que aboga por el diálogo con las organizaciones que protestan, y recordó que el pasado 9 de mayo se reunió en Cochabamba con varios de sus dirigentes. Sin embargo, el pasado lunes se venció el plazo que le pusieron organizaciones campesinas de este departamento para realizar cambios de gabinete, por lo que se especula que las manifestaciones podrían profundizarse en distintos puntos del país con resultados inciertos.
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