Como consecuencia de que la ayuda desde Estados Unidos ha dejado de llegar, Ucrania ahora busca producir un sistema de defensa antimisiles desarrollado localmente, a medida que los suministros de interceptores estadounidenses de los que depende para derribar misiles balísticos rusos se van agotando. “Creo que Europa debería ser capaz de producir todo lo que necesita para defenderse de todo — todos los ataques balísticos y todas las demás armas — por sí misma”, dijo el presidente ucraniano Volodymyr Zelenski.
Por ello, el mes pasado, el mandatario fijó un objetivo para un sistema antibalístico ucraniano “en un año”. El esfuerzo refleja un impulso más amplio de Kiev y sus aliados europeos para reducir la dependencia de las armas estadounidenses, ya que el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha provocado que los vínculos entre el Viejo Continente y Washington atraviesen su peor momento en décadas.
Y a esto se suma que, estratégicamente hablando, el ataque estadounidense a Irán ha causado un déficit creciente de misiles interceptores PAC-3 fabricados en EE.UU., utilizados en el sistema de defensa antimisiles Patriot de Washington y disparados por fuerzas estadounidenses y aliados estadounidenses en el Golfo.
Así, ante una posible escasez de armas estadounidenses, y teniendo en cuenta que Europa no podrá producir suficientes sistemas alternativos de defensa antimisiles como el alemán IRIS-T o el franco-italiano SAMP-T para cubrir las necesidades de Ucrania, Kiev apunta a acelerar la creación de sistemas capaces de interceptar misiles balísticos.
Una meta dificil de alcanzar
Para el objetivo no es para nada sencillo, ya que se requiere radares potentes para detectar y rastrear objetivos a tiempo, calcular su trayectoria y guiar interceptores. Los interceptores también necesitan sistemas avanzados de guiado para fijar el objetivo y asegurar un impacto directo.
Ante esta situación, por un lado el productor de drones y guerra radioelectrónica BlueBird Tech anunció el lanzamiento de su división de desarrollo de misiles a finales de abril, y Fire Point, productor del misil de crucero de largo alcance Flamingo de Ucrania, ha desarrollado una idea paneuropea de sistema de defensa aérea — el Proyecto Freya.
Respecto a esto último, el proyecto Freya de Fire Point combina un lanzamisiles ligero ucraniano, similar al utilizado por el Flamingo, junto con los misiles interceptores FP-7 de la compañía equipados con cabezas de guiado alemanas Diehl Defense. El FP-7 es un misil compuesto ligero de 7 metros de longitud que puede volar a 1.500 metros por segundo.
Concebido originalmente como una alternativa más económica al misil balístico superficie-superficie ATACMS de Lockheed Martin, el FP-7 también puede adaptarse para su uso como interceptor antimisiles en caso de escasez en los sistemas de defensa aérea existentes. Sin embargo, aunque las pruebas avancan positivamente, la burocracia podría complicar los planes de Zelenski para que los misiles estén disponibles dentro de un año.
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