La circulación de un video generado mediante inteligencia artificial que simula un ataque del Ejército Popular de Liberación de China sobre Taiwán expuso las nuevas formas de guerra tecnológica y los escenarios plausibles de un eventual conflicto en el estrecho. Las imágenes muestran oleadas de drones aéreos y terrestres, junto a robots desplegados en operaciones de desembarco.

Aunque el video no representa un plan militar confirmado, analistas coinciden en que refleja dos tendencias reales. Primero, la modernización que viene atravesando el aparato militar chino. En los últimos años, Beijing aceleró la incorporación de sistemas no tripulados, inteligencia artificial y capacidades de guerra multidominio, con el objetivo de aumentar la eficiencia operativa y reducir costos humanos en eventuales enfrentamientos con Taiwán.
Y por otro lado, la creciente presión militar mezclada con iniciativas políticas y económicas que el gigante asiático viene ejerciendo sobre Taipei. En línea con esto, ejercicios como “Justice Mission 2025” simularon bloqueos aéreos y navales, afectando rutas comerciales y vuelos civiles. Del mismo modo, días atrás las Fuerzas Armadas de Taiwán denunciaron la actividad de destructores y fragatas de la Armada del Ejército Popular de Liberaciónen un archipiélago bajo autoridad de la isla, que Pekín reclama como parte de su territorio.
Taiwán también intensifica sus preparativos ante posibles escenarios de guerra con China
A esto se suma tambien la reciente denuncia del presidente de Taiwán, Lai Ching-te, quien afirmó que la presión de China llevó a que distintos países de África le negaran el paso por su espacio aéreo para realizar una visita oficial a Eswatini, lo que lo llevó a suspender su gira. “Las acciones coercitivas de China erosionan el statu quo, exponiendo una vez más los riesgos que los regímenes autoritarios tienen para el orden internacional”, denunció el presidente taiwanés antes de señalar que “ante mi visita a Eswatini, varios países que estaban en nuestra ruta de vuelo abruptamente revocaron la autorización de vuelo bajo presión de China“.

En consecuencia, Taiwán intensificó sus preparativos ante posibles escenarios de guerra, entre ellos, simulacros ensayado respuestas a bloqueos marítimos, una de las principales amenazas dada la dependencia energética de la isla. “Esto es parte de la guerra cognitiva”, afirmó el viceministro de Economía Ho Ching-tsang, en referencia tanto a propuestas de integración impulsadas por Beijing como a la circulación de contenidos que buscan influir en la percepción pública.
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