En una nueva demostración de fuerza en el Indo-Pacífico, tropas de Estados Unidos, Filipinas, Australia y Nueva Zelanda realizaron un ejercicio de fuego real para simular el rechazo de un desembarco enemigo en la isla filipina de Palawan, ubicada sobre el borde occidental del archipiélago y frente al Mar del Sur de China. La maniobra formó parte de Balikatan 2026, el principal ejercicio militar anual entre Washington y Manila.

La actividad se desarrolló el 27 de abril en la zona costera de Aporawan, donde las fuerzas participantes ensayaron una operación de contradesembarco contra una fuerza anfibia simulada. Durante la maniobra se emplearon sistemas de artillería de precisión M142 HIMARS, obuses remolcados de 105 mm, morteros de 81 mm, misiles antitanque Javelin y TOW, además de apoyo aéreo y drones de ataque de visión en primera persona.
El escenario recreó el avance de una fuerza anfibia enemiga hacia una playa filipina, mientras tropas desplegadas en posiciones defensivas abrían fuego desde la costa. Según la cobertura de la actividad, las embarcaciones de superficie no tripuladas utilizadas en el ejercicio representaron lanchas de desembarco enemigas, algunas de las cuales terminaron inutilizadas en el agua o incendiadas en la costa.
La participación estadounidense estuvo encabezada por elementos del Marine Rotational Force-Darwin, actualmente integrado por efectivos del 1/5 Marines, junto con personal de las Fuerzas Armadas de Filipinas, Australia y Nueva Zelanda. Más de 500 militares participaron de la maniobra, concebida para probar coordinación multinacional, integración de fuegos y respuesta defensiva ante una amenaza anfibia.

El jefe de las Fuerzas Armadas de Filipinas, general Romeo Brawner Jr., sostuvo que el valor principal del ejercicio pasa por mostrar la determinación de los países participantes para defender el archipiélago filipino y sostener el orden internacional basado en reglas. También remarcó la importancia de Palawan por su ubicación frente al llamado Mar de Filipinas Occidental y a la zona económica exclusiva del país.
Aunque los mandos militares evitaron identificar públicamente a un adversario concreto, el trasfondo estratégico de la maniobra apunta directamente a las tensiones con China en el Mar del Sur de China. Beijing reclama amplias áreas marítimas en la región y ha consolidado posiciones en islas artificiales y arrecifes militarizados, lo que elevó la preocupación de Filipinas, Estados Unidos y otros socios regionales
El ejercicio Balikatan 2026 se desarrolla entre el 20 de abril y el 8 de mayo y reúne a unos 17.000 efectivos de siete países, en la edición más grande realizada hasta ahora. Además de las maniobras de contradesembarco en Palawan, el entrenamiento incluye operaciones de ataque marítimo, defensa aérea y antimisiles, ejercicios multinacionales y escenarios de fuego real en distintos puntos del archipiélago filipino.
La presencia de sistemas como el HIMARS en Palawan refuerza una tendencia cada vez más visible en la estrategia estadounidense y filipina: el empleo de fuegos terrestres móviles de largo alcance para negar o dificultar operaciones navales y anfibias en un entorno insular. En términos operativos, la maniobra mostró cómo una fuerza desplegada desde tierra puede combinar artillería, misiles, drones y apoyo aéreo para defender accesos marítimos críticos.
La actividad tampoco pasó inadvertida para China. De acuerdo con reportes citados por medios especializados, el Comando Sur del Ejército Popular de Liberación desplegó una agrupación naval cerca de Luzón en respuesta a la situación regional, incluyendo un buque de inteligencia de la clase Dongdiao, destinado a recolectar señales y emisiones electrónicas. Desde Filipinas señalaron que las unidades chinas monitorearon las maniobras sin confrontación directa.
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