Mundial de Futbol 2026 – Qué países clasificados llegan desde guerras abiertas o conflictos armados activos

Un vehículo aéreo no tripulado (UAV) de fabricación iraní, el Shahed-136, es exhibido en una manifestación que conmemora el 47º aniversario de la victoria de la Revolución Islámica en la Plaza Azadi (Libertad) en el oeste de Teherán, Irán, el 11 de febrero de 2026. (Foto por Morteza Nikoubazl/NurPhoto)

El régimen iraní demanda no ceder su programa nuclear y se muestra abierto a continuar el conflicto / Créditos: Morteza Nikoubazl-NurPhoto)

Faltan menos de 45 días para el inicio del Mundial 2026, con la promesa de ser histórico por varios factores. Entre ellos, que será la copa del mundo con mayor cantidad de países, y eso abre un abanico a que se presenten selecciones cuyos territorios se encuentran en conflictos, tanto internos como externos. Algunos de los países que se encuentran clasificados a la competencia y atravesados por guerras, crisis armadas o colapsos de seguridad son Irán, Irak, República Democrática del Congo y Haití. De las 48 selecciones que dirán presentes, estos cuatro países son de los que más padecen está realidad incómoda. Ante este escenario, el fútbol pasa a cumplir un rol fundamental para dar a conocer las historias de estos países atravesados por la violencia.

Ilustración de los países que llegan con conflictos o guerras activas Crédito: IA

¿Qué pasa en Irak?

Irak selló su regreso al Mundial tras 40 años con una victoria clave ante Bolivia. La clasificación fue un hito y convirtió una ciudad que conoce la guerra, como Bagdad, y se llenó de festejos. El gol de Aymen Hussein no solo aseguró el boleto, sino que también le dio respiro a un país acostumbrado a otra realidad.

Detrás del logo deportivo, Irak sigue siendo un territorio atravesado por tensiones. La presencia de milicias proiraníes, la disputa interna con los kurdos y los ataques a bases estadounidenses muestran que el país no terminó de estabilizarse tras la guerra iniciada en 2003.

Festejos en Irak, tras clasificarse al Mundial. Foto: EFE

A eso se suma la dimensión regional, con el conflicto entre Irán y Estados Unidos que impacta directamente en suelo iraquí. Con fronteras sensibles y episodios de violencia recientes, Irak viajará al Mundial con una carga simbólica fuerte, competir en el mismo país que lideró la invasión que redefinió su historia.

¿Qué pasa en Irán?

El caso de Irán es clave, ya que se puso en duda su presencia en el Mundial pero todo indica que lo jugará. Llega a la copa del mundo en pleno alto el fuego, en el marco de una guerra activa en Medio Oriente, que involucra al país anfitrión.

Los ataques cruzados con Israel y la participación directa de Estados Unidos elevaron la tensión a un nivel crítico, con impacto directo en la seguridad regional y en la vida cotidiana dentro del país.

En ese contexto, la propia participación iraní en el torneo se puso en duda. El gobierno iraní pidió a la FIFA cambiar la sede de sus partidos en Estados Unidos, alegando riesgos de seguridad. Incluso desde Washington surgieron advertencias sobre posibles amenazas, lo que alimenta la incertidumbre.

¿Qué pasa en la República Democrática del Congo?

La República Democrática del Congo logró una clasificación agónica tras vencer a Jamaica en tiempo extra. El gol de Axel Tuanzebe desató la euforia de un país que vuelve al Mundial por primera vez desde 1974.

Soldados del M23 en plena guerra en la República Democrática del Congo. Foto: AFP

Sin embargo, el este del país sigue siendo escenario de uno de los conflictos más graves y olvidados del mundo. La ofensiva del grupo rebelde M23, apoyado por Ruanda, y la toma de ciudades clave como Goma evidencian una guerra activa con miles de muertos y desplazados.

La RDC combina una riqueza mineral estratégica con una inestabilidad crónica. Millones de personas necesitan ayuda humanitaria y la violencia no cede. En ese contexto, la selección congoleña llega al Mundial como símbolo de esperanza en medio de una crisis que sigue sin resolución.

¿Qué pasa en Haití?

Después de más de 50 años, Haití vuelve al Mundial en un contexto dramático. Sin poder jugar de local por razones de seguridad, el equipo logró clasificarse disputando todos sus partidos en el exterior. Una anomalía que refleja la situación interna del país.

El colapso estatal es profundo, con bandas armadas que controlan gran parte de la capital, más de un millón de personas desplazadas y una fuerza internacional respaldada por la oNU intenta contener la violencia sin resultados definitivos.

Violencia en Haití. Foto: AP

A pesar de ese escenario, Haití logró construir un equipo competitivo con jugadores de la diáspora. El Mundial aparece como una oportunidad única, aunque el país llega marcado por una crisis de seguridad que condiciona incluso el desarrollo básico del deporte.

De esta forma, el Mundial 2026 no será solo fútbol. También será un espejo de un mundo en conflicto, donde algunas selecciones compiten mientras sus países siguen en guerra.

Te puede interesar: Mundial de fútbol 2026 – Un enviado de Trump propone excluir a Irán y sumar a Italia

Exit mobile version