El Pentágono dio a conocer nuevos detalles del presupuesto de defensa propuesto por la administración de Donald Trump para el año fiscal 2027, que asciende a 1,5 billones de dólares y marca el mayor incremento interanual desde la Segunda Guerra Mundial. La iniciativa contempla un aumento cercano al 40% en el gasto militar, en contraste con un recorte del 10% en áreas no vinculadas a la defensa.
El plan no solo amplía las capacidades tradicionales, sino que redefine prioridades hacia tecnologías emergentes y preparación para conflictos de alta intensidad. A su vez, el presupuesto total se divide en la asignación base y 350.000 millones adicionales mediante un paquete suplementario que requerirá aprobación legislativa.
Una de las principales novedades es la creación de la categoría de “prioridades presidenciales”, que incluye áreas clave como el sistema de defensa antimisiles “Golden Dome”, la supremacía en drones, la inteligencia artificial, la infraestructura de datos y el fortalecimiento de la base industrial de defensa.
“Golden Fleet”
En el ámbito naval, el presupuesto asigna más de 65.000 millones de dólares para la construcción de 18 buques de guerra y 16 embarcaciones de apoyo, en el marco de la iniciativa denominada “Golden Fleet”.
Se trata del mayor pedido de construcción naval desde 1962, con participación de empresas como General Dynamics y Huntington Ingalls Industries. En paralelo, este impulso a la flota se vincula con conceptos emergentes dentro de la Armada estadounidense, como el desarrollo de nuevas clases de grandes buques de combate de hasta 40.000 toneladas asociados a una hipotética “clase Trump”.
Más F-35 y nuevos sistemas
El presupuesto también incrementa la producción del caza F-35 Lightning II a 85 unidades anuales, junto con una inversión de 102.000 millones de dólares en adquisición y desarrollo aeronáutico. Además, se prioriza el desarrollo de sistemas de próxima generación como el F-47 de Boeing y el bombardero B-21 de Northrop Grumman, para el cual se solicitan 6.100 millones de dólares.
Guerra con drones
Uno de los pilares del presupuesto es la guerra autónoma. El Pentágono solicita 53.600 millones de dólares para plataformas de drones y logística en combate, además de 21.000 millones para municiones y sistemas antidrones. El llamado Defense Autonomous Warfare Group pasaría de recibir unos 225 millones a aproximadamente 54.000 millones de dólares, absorbiendo iniciativas previas como el programa Replicator.
Funcionarios señalaron que gran parte de estos fondos se destinará a tecnologías ya disponibles, lo que indica un énfasis en despliegue inmediato más que en investigación a largo plazo.
Personal militar y expansión de fuerzas
El plan también contempla mejoras salariales diferenciadas con un aumento del 7% para los rangos más bajos, 6% para niveles intermedios y 5% para los más altos. Además, se proyecta expandir las fuerzas armadas en 44.000 efectivos adicionales en 2027, tras el incremento de más de 20.000 registrado en 2026.
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