En plena 4ª Sesión de la Asamblea de la Organización Hidrográfica Internacional, que se realiza en Mónaco entre el 19 y el 23 de abril, el contraalmirante Hernán Jorge Montero, director del Servicio de Hidrografía Naval, aparece sentado junto al contraalmirante Angus Essenhigh, titular de la hidrografía británica, con documentos sobre la mesa y las banderas de ambos países al frente. La postal no pasó desapercibida: muestra a un alto funcionario argentino suscribiendo papeles con el representante del país que ocupa militarmente las Islas Malvinas, en un momento especialmente sensible para la política exterior argentina.

El propio Servicio de Hidrografía Naval informó que Montero representa oficialmente a la República Argentina ante la OHI, participa en las sesiones plenarias y mantiene reuniones de coordinación con otros Estados miembros. En ese marco, el organismo sostuvo que el jefe naval argentino continuó intercambios técnicos con su par británico para avanzar en “objetivos comunes de actualización de la cartografía náutica oficial”, además de intercambios técnicos y cooperación bilateral vinculada a la seguridad de la navegación.
El problema político no está en la participación argentina en un foro técnico internacional, sino en la imagen y en el mensaje que deja: mientras la Argentina sostiene su reclamo de soberanía sobre Malvinas, su principal autoridad hidrográfica aparece formalizando entendimientos con el funcionario del Reino Unido en ese mismo campo.
La escena se vuelve todavía más controvertida por el contexto. Apenas dos semanas atrás, el gobierno de Chile volvió a reiterar oficialmente su respaldo a los “legítimos derechos de soberanía” argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Y en diciembre de 2025, los presidentes del MERCOSUR y los Estados asociados reafirmaron otra vez su respaldo a los derechos argentinos en la disputa de soberanía.

Es decir: mientras la Argentina conserva una red diplomática activa de apoyos regionales e internacionales sobre la cuestión Malvinas, una imagen oficial muestra a un alto mando naval avanzando en una agenda bilateral con Gran Bretaña en un área que no es neutra, sino directamente vinculada al mar, la cartografía y la navegación en espacios disputados.
La polémica también se monta sobre otro antecedente incómodo del propio Montero. El jefe del Servicio de Hidrografía Naval quedó en el centro de una controversia con Chile luego de afirmar en enero, en una entrevista, que “la boca de Magallanes es argentina”, una declaración que desató críticas políticas al otro lado de la cordillera y reabrió un debate que Santiago considera zanjado por los tratados vigentes. Que el mismo funcionario aparezca ahora firmando documentos con la hidrografía británica no hace más que amplificar el costo político de la imagen.
La cuestión no radica en la participación de Argentina en un organismo técnico internacional, sino en el mensaje que transmite la imagen. Lo que permanece en debate es el significado político de una foto oficial donde un funcionario argentino firma documentos junto a un representante del Reino Unido, en un contexto donde la disputa por Malvinas sigue vigente. Esto ocurre mientras la región refuerza su apoyo al reclamo argentino y el gobierno insiste, al menos discursivamente, en la defensa de la soberanía. Además, plantea una incómoda interrogante para la Cancillería y la Armada sobre los límites de la cooperación bilateral con Londres sin comprometer la postura argentina respecto al Atlántico Sur.
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Las islas Malvinas y el estrecho de Magallanes nunca serán de argentina, primeramente las fakland nunca fueron argentinas sino Británicas y el estrecho de Magallanes siempre será chileno, por otro lado Argentina no es un país con tradiciones marítimas, ya que su armada se tendió sin luchar frente a Chile en 1978 y con los Británicos se rindieron también.
Las Islas son argentinas por derechos históricos, jurídicos y grográficos, está ratificado legítima e imprescriptiblemente por la Constitución Nscional y, en consecuencia, puede hacer lo que tenga que hacer respetando el modo de vida de los habitantes y los principios del derecho internacional porque la RECUPERACIÓN ES UN OBJETIVO PERMANENTE E IRRENUNCIABLE DEL PUEBLO ARGENTINO (DTPCN).
Deje las drogas pesadas caballero, si no, va a escribir tantas estupideces juntas que carecen validez. Al igual q esta “no noticia”, totalmente infundada y con una notable carencia del conocimiento de las normas internacionales y de las relaciones entre países. Reunirse para discutir temas técnicos sobre hidrografia habla que los 2 países están al mismo nivel y que reconocen la importancia de la ciencia y conocimientos argentinos. En otro plano pero 5 premios Nobel argentinos lo demuestran….. Pocos países latinoamericanos tienen ese privilegio. Que lastima vivir en un país que tiene que mirar para afuera para tratar de compararse con alguien y aliarse con foráneos del continente, para que alguien por lo menos los conozca…
La boca oriental del Estrecho de Magallanes es Argentina, Campo de Hielo Sur también y la Antartida también!!! En poco tiempo EEUU va obligar a Inglaterra a salir de las Islas para construir una Base conjunta con Argentina en Mont Plaisant y desde ahí controlar la Antartida antes del Vencimiento del Tratado Antártico!! Siempre llegan tarde Chilenos!!! La Plataforma Continental Argentina en las aguas del Atlántico sur ONU nos reconoció 10 años ante que ustedes se despertarán de la siesta!!! Y hay un sector en Atacama que está en disputa también y somos Bioceanicos porque Laguna Escondida es Argentina!!
Esta vez no acompaño a Escenario Mundial.
Una lástima esta nota exponiendo a una autoridad naval argentina con cierta perspectiva crítica sin saber bien lo que estaba haciendo ni cómo.
Una pena denostar a un militar argentino con apreciable insidia para perjudicarlo y en consecuencia hacerle el caldo gordo a los invasores británicos.
Lo mismo en cuanto a repetir la cuestión anterior con los chilenos cuando nuestro almirante tuvo y tiene toda la razón: la entrada al Magallanes desde el Este es mar territorial argentino. En consecuencia, Argentina tiene la potestad de controlar todo el tráfico que pretenda atravesar el límite Este del Estrecho de Magallanes a través del mar territorial y otorgar paso inocente solo cuando considera que el tránsito es inocente y no afecta la seguridad argentina. En relación a ello es lamentable lo que ocurre con el paso inocente concedido por Argentina al buque RRS ATTENBOROUGH con bandera no reconocida y por ende ilegal de Falkland Islands con la que circula haciendo propaganda de Falklands no inocente y perjudicando la soberanía nacional y la integridad territorial argentina. Ni que hablar que tampoco pide autorización para hacer investigación científica ni informa que no la va a hacer.
Muy lamentable que las autoridades argentinas de los Ministerios de Defensa y Cancillería, como el periodismo argentino no salgan a apoyar públicamente al Almirante descartando cualquier tipo de infundios chilenos, insidias británicas o dudosas intenciones de argentinos maliciosos.