El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que considera una “falta de respeto” que los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner hayan viajado en varias ocasiones a Moscú sin concretar una visita oficial a Kiev. De este modo, la declaración expone el malestar del gobierno ucraniano por la dinámica diplomática mantenida por Washington con Rusia.

En este contexto, ambos funcionarios visitaron la capital rusa a fines del año pasado y nuevamente en enero, en medio de contactos orientados a un eventual alto el fuego. Por su parte, Witkoff, enviado especial de Donald Trump, mantuvo múltiples reuniones con el presidente ruso Vladimir Putin.
En consecuencia, Zelenski sostuvo que “Es una falta de respeto que ellos vayan a Moscú y no a Kiev”. Adicionalmente, el mandatario agregó que comprende las dificultades logísticas y señaló que, si fuera necesario, los encuentros podrían desarrollarse en terceros países.
Paralelamente a las declaraciones , las negociaciones se encuentran estancadas. Moscú y Kiev lograron acuerdos parciales sobre algunos asuntos militares, pero siguen sin poder resolver cuestiones centrales como el estatus del Donbás, el retorno de menores ucranianos deportados y otras exigencias políticas planteadas por Rusia.
Oriente Medio desplaza el foco de Washington mientras Ucrania busca sostener su prioridad diplomática
En simultáneo, parte de la atención estadounidense se desplazó hacia Oriente Medio. En este sentido, Witkoff y Kushner integran gestiones vinculadas al alto el fuego con Irán, lo que redujo la prioridad inmediata del expediente ucraniano en la agenda de Washington.

Mientras tanto, la guerra continúa sin avances decisivos. Rusia conserva posiciones en el este de Ucrania y mantiene ataques aéreos regulares, mientras Kiev intensifica operaciones con drones sobre la infraestructura rusa. En ese marco, Zelenski busca preservar la centralidad diplomática de Ucrania ante sus principales aliados.












