Corea del Norte llevó a cabo el lanzamiento de múltiples misiles balísticos de corto alcance equipados con ojivas de bombas de racimo en un ensayo supervisado por el líder Kim Jong-un, según informó el 20 de abril la agencia estatal KCNA. Los proyectiles fueron disparados desde la zona de Sinpo hacia el Mar del Este y habían sido detectados previamente por las fuerzas armadas de Corea del Sur.

De acuerdo con Seúl, los lanzamientos se produjeron alrededor de las 6:10 de la mañana y constituyen una violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que prohíben a Pyongyang el uso de tecnología de misiles balísticos. El gobierno surcoreano condenó la prueba, instó al Norte a cesar sus “provocaciones”.
Según KCNA, el objetivo del ensayo fue evaluar el rendimiento de ojivas con bombas de racimo y minas de fragmentación integradas en el sistema táctico Hwasong-11 Ra. En la prueba se lanzaron cinco misiles que impactaron un área objetivo insular situada a unos 136 kilómetros, cubriendo aproximadamente 13 hectáreas con alta densidad, en lo que Pyongyang describió como una demostración de capacidad de ataque concentrado y precisión.

Bombas de Racimo
Las bombas de racimo son un tipo de munición que, al detonar, libera decenas o cientos de submuniciones sobre una amplia superficie, lo que permite atacar múltiples objetivos simultáneamente. Sin embargo, una proporción significativa de estos subproyectiles no explota de inmediato, permaneciendo como artefactos sin detonar que representan un riesgo prolongado para la población civil incluso después de finalizadas las hostilidades.
Su uso, producción, transferencia y almacenamiento están prohibidos por la Convención sobre Municiones en Racimo, adoptada en 2008 con el objetivo de reducir el impacto humanitario de este armamento. Más de 100 países han adherido al tratado, aunque varias potencias militares —incluyendo Estados Unidos, China, Rusia y las dos Coreas— no forman parte, lo que limita su alcance efectivo en términos globales.

Ensayos
El ensayo se inscribe en una serie de pruebas recientes realizadas por Corea del Norte, que en lo que va del mes ha llevado adelante múltiples lanzamientos de misiles balísticos y evaluaciones de nuevas configuraciones de ojivas. A comienzos de abril, Pyongyang ya había probado sistemas similares con bombas de racimo, en el marco de un programa más amplio de modernización militar orientado a reforzar sus capacidades tácticas.
Analistas surcoreanos señalan que el sistema Hwasong-11 Ra está diseñado para cubrir el espacio operativo entre la artillería de cohetes múltiples y los misiles balísticos tradicionales, lo que amplía la flexibilidad de empleo en el campo de batalla. El alcance demostrado en esta prueba permitiría impactar no solo el área metropolitana de Seúl, sino también bases militares estadounidenses en territorio surcoreano.

La presencia de comandantes de unidades de primera línea durante el ensayo —a diferencia de pruebas anteriores centradas en personal técnico— sugiere que el sistema se encuentra en una fase avanzada de desarrollo y próximo a su eventual despliegue operativo.
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