La guerra de Estados Unidos en Irán está generando un impacto más allá del conflicto en sí: India y Rusia están profundizando su cooperación energética, mientras se preparan para que Rusia reanude la venta directa de gas natural licuado por primera vez desde el inicio de la guerra en Ucrania allá por 2022, lo que podría implicar que Nueva Delhi viole las sanciones occidentales. El “acuerdo verbal” para negociar un acuerdo de GNL se alcanzó durante una reunión el 19 de marzo entre el viceministro ruso de Energía, Pavel Sorokin, y el ministro indio de Petróleo y Gas, Hardeep Singh Puri, en Delhi. Los dos funcionarios también acordaron aumentar aún más las ventas de crudo a India.

India se convirtió en un gran comprador de crudo ruso tras la imposición de sanciones occidentales a Rusia, lo que se convirtió en un punto de conflicto con la administración Trump. El tercer mayor importador y consumidor de petróleo del mundo compró casi US$ 44.000 millones en crudo a Moscú el año pasado, desempeñando un papel vital para mantener viva la economía del Kremlin durante la guerra en Ucrania.
Pero la India ya ha dicho por separado a sus importadores de energía que se preparen para reanudar las compras de GNL ruso. Por ello, ya se ha dirigido a Washington para proponer una posible exención de sanciones. Las autoridades indias también han anunciado que están comprando cargamentos de gas licuado ruso, que se utiliza principalmente para cocinar y no está bajo sanciones.
Cabe recordar que la India es un actor fundamental para Estados Unidos a la hora de contener el ascenso de China. Sin embargo, también es cierto que, incluso durante la Guerra Fría, Nueva Delhi ha mantenido una política exterior de autonomía estratégica que le ha permitido sostener buenos vínculos con Moscú.

El año pasado, la India redujo drásticamente las compras de cruso ruso después de que Trump impusiera en agosto aranceles de hasta el 50% sobre productos indios, o entre los más punitivos aplicados a cualquier país. Pero el cálculo de la India cambió rápidamente después de que Estados Unidos e Israel atacaran a Irán el 28 de febrero, ya que la represalia de Teherán incluyó atacar barcos en el Estrecho de Ormuz, cerrando efectivamente la ruta por la que pasa aproximadamente la mitad del suministro de crudo y GNL de la India.
Por ello, el 5 de marzo Estados Unidos anunció una exención temporal que permitiría a Nueva Delhi comprar algunas cargas autorizadas de crudo ruso y, a medida que los precios del petróleo seguían subiendo, Washington relajó aún más las restricciones. Pero, si el conflicto en Medio Oriente se dilata en el tiempo, la India podría empezar a sufrir las consecuencias, lo que está provocando este mayor acercamiento a Mocú, incluso aunque correr el riesgo de molestar a Estados Unidos.
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