Europa se prepara para afrontar las consecuencias del conflicto de Medio Oriente en un contexto marcado por la inflación y por la desaceleración del crecimiento económico originados por el encarecimiento del gas y del petróleo. Este contexto ha causado daños en la actividad empresarial de la zona euro, desde la cadena de suministros, los servicios de logística, hasta la confianza de las empresas. Muchos analistas sostienen que este estancamiento es una alarma de estanflación.

La inflación de los costes de insumos en la zona euro se aceleró al ritmo más rápido desde febrero de 2023, originada por el encarecimiento de la energía. Los plazos de entrega también se alargaron y el contexto para navegar sobre el estrecho de Ormuz impacta en la confianza sobre los mercados. Según economistas de S & P Global, se prevé una desaceleración del PIB con una tasa trimestral por debajo del 0,1% para el primer semestre de 2026. Confirmando un proceso de inflación y precios a la alza y una actividad productiva estancada.
Los efectos de la baja del petróleo
Por otro lado, el ataque en el centro de explotación de gas natural en Qatar eleva el nerviosismo sobre los precios del petróleo y gas, acentuando la incertidumbre. Los bancos se preparan para lo peor. El Eurobanco afirmó que la inflación está al alza en comparación con las proyecciones que se tenían en diciembre, especialmente en 2026, debido a la suba de precios de energía como consecuencia de la guerra en Oriente Próximo. Las proyecciones apuntan a que la tasa de inflación promedio podría ser de 2,6% en 2026, frente al 1,9% del anterior pronóstico, mientras que la suba de precios podría ser del 2% y en diciembre del 2,1% en 2028.
El director de la Agencia Internacional de Energía, Faith Birol, aseguró que está listo para avanzar sobre las reservas petroleras y enfatizó que esa crisis pone en grave amenaza la seguridad energética, enfatizando que los 400 millones de barriles de petróleo que han sido liberados el 11 de marzo representan el 20% de las reservas, asegurando que tiene el 80% de las reservas para avanzar, en caso de una eventual crisis.

Trump y la baja del Brent
Tras las declaraciones de Trump y la pausa de cinco días de ataques contra la infraestructura energética, le dio un salvataje a Europa, lo que permitió la caída del precio del petróleo. Tanto el WTI como el Brent respondieron con una baja de hasta el 11%, salvando los mercados de Europa y de Wall Street. El Brent llegó a situarse en los 113 dólares por barril antes de las declaraciones de Trump, casi un 55% por encima del valor precio al inicio de la guerra.
Esta reacción reflejó un alivio para los inversores, dejando el precio del Brent en 97,75 USD y cerrando la semana con un valor de hasta 104 USD (porque aún continúa pendiente el conflicto de Irán). Los valores en la baja del petróleo impactaron en los índices de las bolsas globales: el DAX de Frankfurt subió el 1,2%, el CAC de la bolsa de París subió un 0,8% y la bolsa española IBEX 35 de Madrid sumó un 1%.
Oportunidad para Argentina
El CEO de YPF, Horacio Martin, descartó que la crisis en Medio Oriente perjudique el desarrollo del proyecto en Argentina, afirmando que puede ser una aceleración para la expansión del proyecto. Lo que lograría que Argentina se pueda posicionar como un exportador de GNL de una forma marginal a diferencia de otros exportadores; pero Argentina, a diferencia de otros proveedores, es un proveedor seguro, lejos del conflicto en Medio Oriente, lo que podría ser una oportunidad para varios inversores. Esta estabilidad convierte a Vaca Muerta en una oportunidad atractiva para la Unión Europea y para los acuerdos que se están celebrando entre el bloque. Mercosur y Unión Europea para diversificar proveedores energéticos y así poder garantizar lo que tanto le cuesta a Europa conseguir, la seguridad de abastecimiento energético.
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