- Ucrania y Arabia Saudita acuerdan cooperar en defensa aérea y tecnologías contra drones.
- Kyiv busca trasladar su experiencia frente a ataques rusos al escenario del Golfo.
- Los ataques de Irán impulsan nuevos acuerdos de defensa entre Ucrania y países del Golfo.

Ucrania y Arabia Saudita avanzan en reforzar la cooperación en materia de defensa tras firmar un acuerdo en medio de la escalada regional en el Golfo, en el contexto del conflicto abierto tras las operaciones de Estados Unidos e Israel contra Teherán. El entendimiento apunta a cooperación en defensa aérea y tecnologías antidrones, un área donde Kiev ha desarrollado experiencia y capacidades tras más de dos años de guerra intensiva contra Rusia.
El presidente Volodymyr Zelensky confirmó a través de su cuenta en X que el acuerdo fue suscrito entre los ministerios de Defensa de ambos países antes de su reunión con el príncipe heredero Mohammed bin Salman, y destacó que “sienta las bases para futuros contratos, cooperación tecnológica e inversiones”. Según el mandatario, Ucrania está dispuesta a compartir su experiencia en la protección contra drones y misiles, subrayando que el país lleva cinco años enfrentando ataques similares a los que Irán está ejecutando actualmente en Medio Oriente.

El movimiento refleja un Kiev que busca proyectar su experiencia militar hacia el Golfo en un momento de alta demanda por soluciones antidrones. En los últimos días, equipos ucranianos ya desplegados en Arabia Saudita comenzaron a trabajar en la identificación de vulnerabilidades y mejoras en defensa aérea, con foco en la interceptación de drones kamikaze tipo “Shahed”.
En paralelo, Ucrania avanza en negociaciones con Emiratos Árabes Unidos y Qatar —los más afectados por los ataques iraníes—, además de contactos con Kuwait, Jordania y Omán para ampliar la cooperación en tecnologías no tripuladas. Según autoridades ucranianas, los países del Golfo han utilizado más de 800 misiles Patriot desde el inicio de la crisis, lo que refuerza su interés en alternativas más sostenibles.

El acuerdo se da en un escenario donde Ucrania busca sostener su relevancia internacional mientras la atención global se desplaza hacia Medio Oriente y crece la incertidumbre sobre el apoyo de Estados Unidos. En paralelo, la proliferación de drones como los Shahed-136 —de origen iraní y ampliamente utilizados por Rusia— ha redefinido el campo de batalla y hoy conecta ambos teatros de conflicto, consolidando la transferencia de experiencia militar entre Europa del Este y el Golfo como un nuevo eje estratégico.
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