La isla africana de Annobón, recordada en nuestro país por su intento diplomático de ser parte de Argentina, volvió a denunciar una nueva escalada de detenciones y torturas a su población por parte del gobierno de Guinea Ecuatorial, que ejerce la soberanía sobre el territorio en disputa.

“La vida de la población de Annobón está en peligro”, dijeron sin vueltas desde la Agencia Estatal de Noticias de la isla, que es una de las ocho provincias de Guinea Ecuatorial, pero busca escapar de su tutela. Hay que recordar que se trata de la dictadura más longeva del mundo, instaurada en 1979 por Teodoro Obiang, a la que los pobladores de Annobón acusan de realizar una limpieza étnica sobre sus cinco mil habitantes. Fue en el contexto de esta desesperación que distintas figuras de la sociedad annobonesa recordaron en 2025 la histórica vinculación de la isla con el Virreinato del Río de la Plata para pedir una asociación con Argentina, que derivó en una misión diplomática en el país, pero no avanzó en el sentido que pretendían los annoboneses.
La isla africana que buscó ser argentina denuncia una nueva escalada de detenciones y torturas a su población
Actualmente, se denunció desde la isla una represión generalizada que siguió a una festividad tradicional oficiada por el Sacristán Mayor de la isla para pedir lluvias. Según denunció la mencionada Agencia Estatal de Noticias de Annobón, la actuación de las fuerzas militares de Guinea Ecuatorial incluyó “detenciones arbitrarias, agresiones contra menores, torturas y encarcelamientos” dentro del campamento militar que la dictadura mantiene en la isla.
Aunque no pudieron confirmar el número exacto de niños detenidos, la fuente periodística confirmó que un operativo a la salida de un colegio terminó con “al menos uno de ellos fue brutalmente golpeado con la culata de una pistola, resultando gravemente herido y trasladado” a un centro médico en la capital, San Antonio de Palé, con pronóstico reservado. La agencia de noticias también afirmó que “otros menores también habrían sido agredidos y posteriormente encerrados en las dependencias del campamento militar desde el mediodía”.

Asimismo, se afirma que “varios adultos que intentaron defender a los menores a la salida del colegio fueron igualmente detenidos”. Los informes de testigos aseguraron que estas personas “recibieron brutales palizas por parte de militares armados antes de ser encarceladas”.
Las condiciones de vida en la isla siguen en constante deterioro, según denuncian distintos sectores de la sociedad annabonesa. “Las fuerzas militares continúan disparando ráfagas al aire como método de intimidación contra la población civil”, acusa la agencia estatal de noticias, que sostiene que “existiría una orden procedente de Malabo autorizando abrir fuego real contra cualquier ciudadano que se acerque a los alrededores del campamento militar”.

La tensión entre los isleños y las autoridades de Guinea Ecuatorial se intensificó en 2022, cuando el movimiento independista en el exilio declaró la autonomía de Annobón. Pero un nuevo capítulo de represión inició en 2024, cuando la explotación de minerales en el territorio con dinamita generó el rechazo de buena parte de la sociedad local, que se expresó en manifestaciones que terminaron en represión. Desde entonces, cualquier aglomeración de personas, ya sea para una festividad religiosa, despierta la violencia de las autoridades guineanas, que mantienen la soberanía sobre Annobón con fuerza bruta.
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