En medio de las crecientes tensiones a nivel mundial, Filipinas estaría implementando una estrategia de “gestión de riesgo” en lo que respecta a sus vínculos con China. Así, mientras Manila rechaza las narrativas chinas sobre el Mar de la China Meridional y detecta filtraciones de inteligencia, en paralelo avanza en un esquema de cooperación entre guardacostas para bajar incidentes.

Señal de desescalada táctica
Filipinas y China están cerca de cerrar un histórico acuerdo de cooperación con la Guardia Costera con el objetivo de reducir los enfrentamientos entre ambos cuerpo en aguas disputadas. En los últimos años, los incidentes han incluido el uso de cañones de agua y embestidos de embarcaciones filipinas, el hostigamiento a pescadores filipinos cerca del banco de Scarborough y maniobras peligrosas para bloquear misiones de reabastecimiento en el banco de Segundo Thomas.
Por ello, el nuevo acuerdo, que busca reducir las tensiones, subraya que, en lugar de confrontación, “las dos guardias costeras deberían colaborar en iniciativas positivas como la protección medioambiental, la recogida de basura y las operaciones de búsqueda y rescate.”
Señal de firmeza legal:
En paralelo, Filipinas anunció que rechaza la afirmación de Pekín de soberanía sobre todo el Mar de China Meridional, cuestionando una afirmación de la embajada china de que un diplomático filipino había admitido en su momento que el disputado banco de Scarborough no formaba parte del territorio filipino.
“Debe recordarse a China que las reclamaciones marítimas y territoriales están sujetas a procedimientos legales internacionales establecidos y mecanismos de solución de controversias, no mediante proclamaciones unilaterales ni publicaciones en redes sociales”, dijo el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores filipino, Rogelio Villanueva, en una rueda de prensa.

Señal de guerra gris:
Un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional (NSC) de Filipinas reconoció que parte de la información sobre las misiones de reabastecimiento del país en el Mar de China Meridional fue comprometida y transmitida a agentes de inteligencia chinos. Su declaración llegó un día después de que el gobierno filipino afirmara que detuvo a algunos de sus ciudadanos bajo sospecha de espionaje para China en un “grave asunto de seguridad nacional”.
¿Qué mirar las próximas 72 horas?
Por un lado, habrá que observar si el acuerdo entre las guardias costeras pasa de “en negociación” a confirmado. Actualmente, el texto está “al 95% completado”, dijo el embajador chino en Manila, Jing Quan, que señaló que el Memorando de Entendimiento podría finalizarse tras la próxima ronda de diálogos políticos. Por otra parte habrá que observar cómo se desempeña el gobierno en cuanto a los casos de espionaje, principalmente a la hora de endurecer la política interna e incrementar las detenciones.
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