Rusia está exportando cantidades récord de petróleo a Asia, según muestran datos de seguimiento de buques. El aumento en las importaciones del continente se produce por la conjunción de la guerra en Irán, que dificulta el comercio de crudo a través del estrecho de Ormuz, y la quita de sanciones al combustible fósil ruso por parte de Estados Unidos motivado por el impacto que esta disrupción tiene en la economía global.

Como contó Escenario Mundial, las sanciones económicas al petróleo ruso son una de las políticas que utilizó Donald Trump para sentar a la Rusia de Vladimir Putin en la mesa de negociaciones por la guerra en Ucrania. Sin embargo, en el medio de lo que la Agencia Internacional de Energía calificó como la mayor disrupción al comercio de combustible fósil en la historia, la administración norteamericana decidió levantar estas penalidades, lo que impulsa las arcas de Moscú mientras sigue sin haber una resolución pacífica a la guerra en Europa.
Rusia exporta cantidades récord de petróleo a Asia por la guerra en Irán y la quita de sanciones de Estados Unidos
Presionados por la merma en el combustible que reciben a través del estrecho de Ormuz, se espera que los países de Asia importen unas 3 millones de toneladas (614.500 barriles por día) de petróleo ruso solo este mes, según marcaron las compañías de seguimiento de buques comerciales Kpler y LSEG. Como ya contó Escenario Mundial, esto se produce además en un contexto de aumento del precio del barril de petróleo por encima de los USD 100 debido a la difícil situación en Medio Oriente.
Algunos viejos clientes como India volvieron a comprar luego de la quita de sanciones impuestas por el Tesoro estadounidense, que ya había emitido previamente una exención para Nueva Delhi. Luego de que el jueves 12 de marzo se levantaran también por 30 días las sanciones impuestas en octubre del año pasado para todos los países, se sumaron a esta lista naciones del sudeste asiático como Singapur, Malasia, Tailandia, Indonesia y Sri Lanka, que ampliarán sus compras con entre 1.7 y 1.9 millones de toneladas llegando a sus puertos.

Un movimiento similar al que realiza China, que ampliará el volumen de importaciones respecto a los últimos meses para aumentar sus reservas de combustible entre 1.2 y 1.5 millones de toneladas. Aunque según un análisis del Center on Global Energy Policy Rusia se mantuvo como el primer exportador de petróleo a China en 2025, con cerca de 800.000 barriles por día, Moscú amplió ahora sus exportaciones a un mercado aún mayor presionado por la demanda de su cadena industrial y alentado por la remoción temporal de las sanciones.
Aunque beneficioso, el contexto internacional llega en un momento complicado para Rusia. La Agencia Internacional de Energía (AIE) informó a principios de mes que las exportaciones de crudo y petróleo refinado ruso declinaron en febrero a su nivel más bajo desde el comienzo de la guerra en Ucrania, arrastrados por ataques de drones sobre infraestructura petrolífera en el marco del conflicto bélico y complicaciones climáticas.

Sin embargo, se puede observar que las sanciones al petróleo ruso ocurrieron días después de una llamada entre Vladimir Putin y Donald Trump el pasado 9 de marzo, lo que muestra la sinergia con la que pueden trabajar los dos líderes. Aunque la decisión alivia parcialmente a Asia, también alienó a los aliados europeos de Trump, que criticaron el beneficio económico a una potencia que libra una guerra en sus fronteras. “Con el trasfondo de la creciente crisis energética, una mayor liberación de las restricciones a la energía rusa parece cada vez más inevitable, a pesar de la resistencia de algunos burócratas de Bruselas”, aseguró el asesor presidencial ruso, Kirill Dimitriev, quien fue enviado a Washington para discutir la quita de sanciones, en un post de Telegram celebrando la medida el pasado viernes 13.
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