- El jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare, afirmó que las Fuerzas Armadas reforzaron los “puntos de interés vital” que están bajo su custodia en la Argentina y que siguen de cerca la evolución de la guerra en Medio Oriente.
- Aclaró que la seguridad de las embajadas compete al Ministerio de Seguridad, pero dijo que se alistó a agregados militares en el exterior para colaborar y que también se reforzaron instalaciones propias.
- El mensaje encaja con la línea política de la Casa Rosada: desde el inicio de la guerra, el Gobierno reforzó la custodia de objetivos sensibles y activó alertas en fronteras.

El jefe del Estado Mayor Conjunto, vicealmirante Marcelo Dalle Nogare, confirmó durante una charla organizada por el CARI que las Fuerzas Armadas reforzaron los “puntos vitales” o “puntos de interés vital” que tienen bajo su custodia en el país a raíz de la situación en Irán. Lo dijo al hablar sobre el impacto local de la guerra en Medio Oriente y al describir un esquema de vigilancia y preparación que, por ahora, no supone una participación directa argentina en el conflicto, pero sí una adaptación del dispositivo interno ante un escenario que la Casa Rosada considera sensible.
Señaló que la seguridad de las embajadas corresponde “esencialmente” al Ministerio de Seguridad, pero añadió que las Fuerzas Armadas alistaron a sus agregados en embajadas en el exterior para colaborar y que, además, reforzaron tanto los puntos de interés vital bajo custodia militar como sus propias instalaciones. También dijo que siguen el conflicto de cerca y que están atentos a eventuales requerimientos del Gobierno, que podrían canalizarse a través de Cancillería y abarcar desde apoyo con Cascos Blancos hasta Cascos Azules, hospitales o incluso otros medios según la demanda internacional.
Ese planteo no aparece aislado. Desde el comienzo de la guerra, el Gobierno argentino viene endureciendo su posición política frente a Irán y elevando el nivel de prevención interna. La Casa Rosada ya había informado que reforzaría de modo preventivo los dispositivos de protección de objetivos sensibles, incluida la custodia de representaciones diplomáticas extranjeras, y que activaba un protocolo de alerta en fronteras con más controles de ingreso y egreso, mayor trazabilidad de movimientos transfronterizos y revisión de alertas tempranas en zonas sensibles.

Al mismo tiempo, el Gobierno fue todavía más lejos en el plano político. Vinculó directamente a Irán con el atentado a la AMIA, sostuvo que la Justicia argentina determinó que ese ataque fue planificado desde las más altas esferas del régimen iraní y ejecutado por Hezbolá, y expresó que esperaba que la acción militar conjunta de los países aliados pusiera fin al régimen iraní. Ahí quedó fijado el marco: prevención interna y alineamiento externo.
La línea fue ratificada después por Javier Milei en Nueva York. Durante su exposición en la Universidad Yeshiva, el Presidente dijo que Irán es “nuestro enemigo” y justificó esa definición por los atentados contra la AMIA y la Embajada de Israel. En la misma intervención remarcó que la Argentina tiene una “alianza estratégica con Estados Unidos e Israel”, profundizando un posicionamiento que se aleja de cualquier neutralidad clásica.
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