El Departamento de Defensa de Estados Unidos proyecta la implementación de su nuevo programa de misiles balísticos intercontinentales Sentinel hacia el 2030. Con este nuevo armamento, el Pentágono busca renovar el componente terrestre de la tríada nuclear estadounidense para la disuasión de ataques sobre su territorio.

La Fuerza Aérea de EE.UU. financia hace más de un lustro el esfuerzo por reemplazar su antiguo misil balístico intercontinental (ICBM) LGM-30 Minuteman III por el nuevo LGM-35A Sentinel. Aunque el sistema Minuteman III ha recibido algunas actualizaciones desde su puesta en servicio en los años setenta, gran parte de su infraestructura básica aún utiliza equipos originales. Por eso, el Sentinel ha sido diseñado como un reemplazo integral de los misiles, el sistema de lanzamiento y la infraestructura de comando y control. La opción más rentable para garantizar que esta rama de la disuasión nuclear siga siendo segura, eficaz y confiable hasta al menos 2075.
Sin embargo, el programa nuclear de la Fuerza Aérea de EE.UU. atravesó distintas complicaciones que ahora buscan subsanar. Por ejemplo, se descubrió sobre la marcha que los misiles nucleares LGM-35A Sentinel requerían la construcción de nuevos silos, incrementando los costos del programa, y atrasando su implementación. En enero de 2024, esta rama de las FF.AA. notificó al Congreso una violación crítica de la Ley Nunn-McCurdy, debido a un aumento del 81% en los costos proyectados del programa, elevando el total estimado a 140.900 millones de dólares. Esto obligó al Departamento de Defensa a realizar una revisión exhaustiva y a reestructurar el programa para evitar su cancelación automática por mandato legal.

El programa de misiles balísticos intercontinentales Sentinel de Estados Unidos se proyecta hacia la próxima década
La mencionada revisión ordenada por el Pentágono sobre el programa de misiles Sentinel modificó esquemas de trabajo preexistentes y logró acelerar la revisión del sistema, aunque su entrada en funcionamiento se proyecta sobre la próxima década.
“Obteniendo un progreso considerable en los últimos 12 a 18 meses, los oficiales del programa están ejecutando una estrategia de adquisición transformada que allana el camino para completar la reestructuración y lograr la decisión denominada ‘Hito B’ al fin de 2026, mientras que apunta a entregar la capacidad a principios de los 2030”, expuso un comunicado oficial de la Fuerza Aérea estadounidense publicado el martes 17 de febrero.

En el comunicado también advirtieron que “el programa Sentinel se mantiene como el esfuerzo de modernización más complejo en la historia de la Fuerza Aérea”: “Al ejecutar esta estrategia deliberada y conducida por datos, la Fuerza Aérea está comprometida en cumplir con su promesa: un disuasor seguro, confiable y creíble que va a proveer una base para la estabilidad de la nación y sus aliados por décadas”.
El próximo hito a partir del cual podrá juzgarse el progreso del programa Sentinel está agendado para 2027, cuando la Fuerza Aérea prevé que esté construida la primera rampa de lanzamiento capaz de albergar los nuevos misiles y sistemas.
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