Dos buques de la Armada de EE.UU. chocaron durante un reabastecimiento en el mar en el área del Comando Sur

El destructor de misiles guiados clase Arleigh Burke USS Truxtun (DDG 103) partió de la Estación Naval de Norfolk para un despliegue programado el 3 de febrero de 2026. (Foto de la Armada de los EE. UU. por el Especialista en Comunicación de Masas de 2ª Clase Derek Cole)

El destructor de misiles guiados clase Arleigh Burke USS Truxtun (DDG 103) partió de la Estación Naval de Norfolk para un despliegue programado el 3 de febrero de 2026. (Foto de la Armada de los EE. UU. por el Especialista en Comunicación de Masas de 2ª Clase Derek Cole)

El destructor de misiles guiados clase Arleigh Burke USS Truxtun (DDG 103) partió de la Estación Naval de Norfolk para un despliegue programado el 3 de febrero de 2026. (Foto de la Armada de los EE. UU. por el Especialista en Comunicación de Masas de 2ª Clase Derek Cole)

Un destructor y un buque de apoyo de la Armada de Estados Unidos colisionaron durante una operación de reabastecimiento en el mar en aguas comprendidas dentro del área de responsabilidad del Comando Sur (SOUTHCOM), que cubre el Caribe y porciones del Atlántico Sur y el Pacífico Sur. El incidente involucró al USS Truxtun (clase Arleigh Burke) y al USNS Supply (buque logístico de combate), dejó dos personas con heridas leves y ya se encuentra bajo investigación oficial, mientras ambos buques continúan navegando.

Según informó a partir de un comunicado del propio Comando Sur, el choque ocurrió durante un “replenishment-at-sea”, una maniobra en la que dos barcos navegan en paralelo, a muy corta distancia, para transferir combustible y carga sin necesidad de tocar puerto.

El crucero lanzamisiles clase Ticonderoga USS Gettysburg (CG 64) se prepara para navegar junto al buque de apoyo de combate rápido clase Supply USNS Supply (T-AOE 6) y el buque de transporte anfibio clase San Antonio USS Fort Lauderdale (LPD 28), en el mar Caribe, el 29 de enero de 2026. (Foto de la Armada de los EE. UU.)

El punto sensible no es solo el golpe en sí, sino el contexto operativo: el USS Truxtun había salido el 3 de febrero desde Norfolk para su despliegue programado, mientras que el USNS Supply ya venía operando en el Caribe como parte del andamiaje logístico de una presencia naval más intensa. El incidente se dio en el marco del refuerzo ordenado por la Casa Blanca para sostener operaciones contra el narcotráfico en la región, donde el volumen de medios desplegados eleva la frecuencia de reabastecimientos en el mar y, por lo tanto, la exposición a riesgos operativos.

En ese esquema, el USNS Supply cumple una función crítica: es un buque de apoyo rápido pensado para mantener el ritmo de unidades de combate, llevando combustible, munición y provisiones para sostener patrullas y despliegues prolongados. Aunque es propiedad de la Armada, suele operar con tripulación civil bajo el Military Sealift Command (MSC), un modelo que permite mantener la logística naval con continuidad y escala, especialmente cuando el componente de combate se multiplica.

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