Los drones han sido una de las grandes innovaciones en el marco de la guerra de Ucrania. Sin embargo, los desarrolladores detrás de lasunidades interceptoras tienen que actualizar constantemente sus productos para seguir el ritmo de las cambiantes tácticas rusas y garantizar que estas herramientas baratas de defensa aérea no se vuelvan obsoletas. Los drones interceptores aparecieron en los últimos meses como una herramienta crucial y de bajo costo que Ucrania utiliza para defenderse contra los ataques rusos.

Estas armas se utilizan habitualmente para cazar drones rusos de ala fija que realizan misiones de ataque y reconocimiento. Están equipadas con pequeñas ojivas y vuelan directamente hacia sus objetivos o explotan cerca para destruirlos en el aire.
Algunos drones interceptores ucranianos cuestan tan sólo US$ 1.200. Esto es apenas una fracción del precio de los drones rusos, cuyo costo se estima entre US$ 10.000 y US$ 100.000.
Actualizaciones constantes
Pero, en el último tiempo, Rusia ha cambiado sus tácticas, modificando sus drones para que vuelen más rápido y a mayor altura, e incluso equipándolos con cámaras y misiles aire-aire para derrotar a las defensas ucranianas. Y estos cambios han obligado a la industria de defensa ucraniana a adaptarse.
Wild Hornets, una empresa de tecnología de defensa que fabrica drones para el ejército ucraniano, “continuamente planea actualizaciones” para sus drones y otros equipos relacionados, como los sistemas de control terrestre, dijo Alex Roslin, coordinador de apoyo exterior de la empresa.
Este proceso ocurre diariamente y se realizan “innovaciones” en todos los niveles del proceso de producción, desde componentes individuales hasta nuevos sistemas como el conocido avión no tripulado interceptor Sting de Wild Hornets.

Roslin dijo que la empresa está enfocada en perfeccionar sus drones y aumentar la producción, prioridades que el equipo discute todos los días.
Otros productos reciben mejoras a un ritmo más lento. Por ejemplo, el gobierno británico, que trabaja para producir miles de drones interceptores al mes para Ucrania, declaró a principios de enero que actualiza el diseño aproximadamente cada seis semanas “para anticiparse a las tácticas rusas”.
Combatiendo el duro invierno
Además de enfrentarse a Rusia, las tropas ucranianas le están haciendo frente a uno de los inviernos más duro en la última década. Por ello, también están envolviendo las baterías de los drones en plantillas calefaccionadas para mantenerlas calientes durante el vuelo, una solución para evitar que las bajas temperaturas interfieran con sus operaciones.
La utilización de una fuente de calor suplementaria permite evitar que el voltaje de la batería caiga y, en última instancia, disminuya el alcance del dron y su eficiencia de combate.
La rpaçtica consite en envolver las baterías con las plantillas desechables calefactables e insertarlas en el dron justo antes del despegue. Esta configuración añade menos de 100 gramos a un dron que pesa unos 45 kilogramos y no afecta su rendimiento.
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