A pesar de la presión que ejerce la administración Trump en el Caribe para expulsar a la industria petrolera rusa de Venezuela, el secretario de Prensa del Kremlin, Dmitri Peskov declaró recientemente que Moscú mantendrá contactos diplomáticos constantes con Caracas.

Rusia y Venezuela sostienen una llamada telefónica para reforzar el vínculo
A mediados de diciembre, el presidente ruso, Vladímir Putin sostuvo una llamada telefónica con su entonces homólogo venezolano, Nicolás Maduro. Según reportó BBC News, la conversación se produjo al día siguiente de que EE.UU incautara frente a las costas de Venezuela un petrolero cargado con crudo venezolano, cuya exportación se encontraba bajo sanciones por parte de Washington.
De acuerdo con el comunicado oficial emitido por el Kremlin, durante la llamada ambos mandatarios intercambiaron opiniones sobre el futuro de sus relaciones bilaterales tras la reciente entrada en vigor del Tratado de Asociación Estratégica y Cooperación. Asimismo el presidente ruso expresó su solidaridad con el pueblo venezolano y su apoyo a las políticas del gobierno de Maduro, orientadas a la protección de los intereses nacionales y la soberanía frente a la creciente presión externa.
Rusia condena la ofensiva militar estadounidense, pero su respaldo tuvo límites
Como se ha abordado anteriormente en Escenario Mundial, el Ministerio de Exteriores ruso condenó, mediante un comunicado oficial, la intervención militar estadounidense, calificándola como un “acto de agresión armada” y pidió evitar una mayor escalada del conflicto. “Los pretextos son infundados. La animosidad ideológica se ha impuesto sobre el pragmatismo”, señaló la institución.

Cabe mencionar que una fuente cercana a la Cancillería rusa le indicó a El País que, la falta de recursos del régimen venezolano hacía inviable un apoyo militar directo por parte de Moscú antes de la ofensiva. Esto debido a que el gobierno ruso continúa concentrando sus capacidades estratégicas en la invasión de Ucrania, es decir, la prioridad del Kremlin seguiría estando en Europa del este.
Una relación que intenta mantenerse a pesar de la presión de EE.UU
Como se abordó en Escenario Mundial, tras la captura de Nicolás Maduro, el presidente Trump amenazó a la mandataria interina, Delcy Rodríguez, con enviar más tropas al país latinoamericano si su administración deja de colaborar con Washington. A su vez, según ABC News, la Casa Blanca habría condicionado la posibilidad de que Venezuela retomara la producción y exportación de petróleo al cumplimiento de una serie de exigencias, entre ellas, la expulsión y rompimiento de vínculos económicos con actores como China, Rusia, Irán y Cuba.
No obstante, de acuerdo con El País, días después, la presidenta Rodríguez sostuvo que Venezuela tiene “el derecho de tener relaciones diplomáticas con China, con Rusia, con Irán, con Cuba, con todos los pueblos del mundo. También con Estados Unidos”, reafirmando así su condición de nación soberana.
En paralelo,el secretario de Prensa, Dmitri Peskov, declaró al portal TASS que Rusia aún mantiene contactos permanentes con el liderazgo venezolano mediante canales diplomáticos. “Tenemos nuestras propias relaciones bilaterales, una serie de proyectos en curso que nos interesa continuar, así como inversiones en Venezuela”, señaló. Asimismo, sostuvo que, según lo informado desde Caracas, preservar vínculos mutuamente beneficiosos con Rusia sigue siendo una prioridad en la política exterior venezolana.
Por lo tanto, en la actualidad, las relaciones diplomáticas entre Rusia y Venezuela parecen orientadas a mantenerse a pesar de la presión que ejerce EE.UU, particularmente en el sector petrolero. Sin embargo, considerando tanto la capacidad de Washington para condicionar a Caracas como la prioridad que Moscú otorga a la invasión de Ucrania, aún no está claro si este vínculo será lo suficientemente sólido como para perdurar en el futuro.
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