Continúa el retiro de las tropas rusas de un aeropuerto en el noreste de Siria: Moscú continúa moviéndose para poner fin a su presencia militar en un rincón del país donde el gobierno de Damasco intenta tomar el control de las fuerzas kurdas. Rusia ha desplegado fuerzas en el aeropuerto de Qamishli desde 2019, un despliegue relativamente pequeño en comparación con su base aérea y una instalación naval en la costa mediterránea del país.

Las fuerzas sirias, bajo el presidente Ahmed al-Sharaa, han recuperado este mes grandes extensiones del norte y este del país que estaban bajo el dominio de las Fuerzas Democráticas Sirias lideradas por los kurdos.
En este sentido, en el marco de un alto el fuego entre ambas partes, las fuerzas rusas comenzaron una retirada gradual del aeropuerto de Qamishli. Se esperaba que algunas de las fuerzas se trasladaran a la base aérea rusa en Siria de Hmeimim, mientras que otras regresarían a Rusia.
Por otra parte, los vehículos militares rusos y armamento fueron transportados desde Qamishli al aeropuerto militar de Hmeimim recientemente.
Rusia, un aliado cercano del expresidente sirio Bashar al-Assad, ha establecido vínculos con Sharaa desde que tomó el poder hace unos 14 meses.
Por su parte, Sharaa le confirmó al presidente ruso Vladimir Putin el año pasado que cumpliría todos los acuerdos pasados alcanzados entre Damasco y Moscú. Esto sugiere que las dos principales bases militares de Moscú en Siria permancerán seguras.
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