La Armada del Ejército Popular de Liberación de China proyecta su crecimiento para 2035 con la fabricación del que será su primer portaviones nuclear, así como la ampliación de su flota de este tipo de navíos, de los que actualmente cuenta tres. Además, el alto mando en Pekín espera poder resolver sus desafíos actuales para competir con Estados Unidos, en aspectos que superan la mera cantidad de naves y abarcan aspectos cruciales como su calidad y equipamiento.

Una de las noticias militares más significativas de 2025 fue el lanzamiento del Fujian, el tercer portaviones con el que cuenta la Armada del Ejército Popular de Liberación. Este buque logró dos importantes avances técnicos: ser el primero de diseño integral realizado en China y el primero en permitir despegues asistidos por catapultas electromagnéticas (CATOBAR), una capacidad que le permite mejorar la cadencia de salidas, reducir el desgaste de las aeronaves y operar un rango más amplio de aeronaves. Hasta este momento, solo el USS Gerald Ford de la Marina de Estados Unidos tenía esta capacidad. Además, con un desplazamiento de más de 80.000 toneladas, el Fujian es el mayor buque de guerra convencional del mundo.
Sin embargo, como contó ESCENARIO MUNDIAL, pese a que el lanzamiento del Fujian demostró el creciente poderío chino en el área de la defensa, hoy en día quedó en evidencia que el portaaviones presenta fallos de diseño significativos. Un artículo de Shipborne Weapons Defence Review explicó que hay “problemas que se deben, en gran parte, al sistema de propulsión convencional del Fujian. Y están relacionados principalmente con las operaciones aéreas”. En este sentido, se señaló que un problema clave era la ubicación de la superestructura de su isla, que estaba cerca del centro del barco y reducía significativamente la eficiencia.
Es que se supone que las catapultas electromagnéticas permiten que el lanzamiento de aviones de guerra sea más rápido y eficiente. Pero muchos observadores señalan que una de las catapultas del Fujian invade la cubierta, lo que significa que no puede usarse cuando aterrizan aviones. Por otro lado, la otra catapulta está demasiado cerca del elevador utilizado para mover los aviones a la cubierta, creando otro cuello de botella. Es por eso que, en los futuros modelos de portaviones de China, estas complicaciones solo podrán solucionarse adoptando la energía nuclear.

El crecimiento de la Armada china para 2035 proyecta portaviones nucleares y la resolución de sus desafíos actuales para competir con Estados Unidos
Es por estas complicaciones que el plan a 2035 de China debe proyectar la construcción de portaviones propulsados por energía nuclear, como los once que posee la Marina de los Estados Unidos.
Se sospecha que la Armada del Ejército Popular de Liberación ya está trabajando en un portaviones nuclear en su astillero de la ciudad de Dalian, a partir de una serie de fotografías difundidas en noviembre del año pasado por el especialista en la Marina china Rick Jones, quien aseguró en un artículo reciente para el medio The Diplomat que “es posible que portaviones adicionales entren al agua o en servicio para 2035, coincidiendo con una más importante maduración del ala aérea naval”.
Además, el recientemente publicado reporte sobre el poder militar de China informado al Congreso de Estados Unidos por el Departamento de Defensa sugiere que China podría poseer hasta nueve portaviones para 2035. Sería una adhesión de seis buques de este tipo en un plazo de diez años, algo que Jones consideró “improbable incluso si China pudiera sostener la construcción dual continua de portaviones entre el presente” y el plazo mencionado.
Por otro lado, el especialista consideró que llamar a la Armada del EPL “la más grande del mundo” tomando en cuenta solo el número de navíos sin considerar sus características o capacidades -en distintos sentidos inferiores a las norteamericanas- suele ser “un indicador de pobre comprensión o un signo de una falacia del hombre de paja”.
Por esos motivos, Jones considera que Pekín proyecta hacia 2035 “que los buques de combate de superficie de la Armada del EPL continúen creciendo y modernizándose”. En este sentido, sugiere que “durante este período puedan surgir algunas clases sucesoras de los 055, 052D y 054A/B, respectivamente”. Estas clases sucesoras de los distintos buques de combate de superficie de China “podrían buscar impulsar la propulsión eléctrica, cascos más grandes y nuevos con avances en sensores y armamento, así como una mayor autonomía y facilidades para la tripulación” que le permitirían a la potencia asiática compararse con la de Estados Unidos.
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