Se dio a conocer la 21.ª edición del The Global Risks Report 2026, del Foro Económico Mundial, y en él encontramos la Executive Opinion Survey, que identifica una serie de riesgos prioritarios para los países, entre ellos, los propios para Argentina en el corto plazo. El relevamiento, que se obtiene a partir de la percepción de líderes empresariales, sitúa en el centro del diagnóstico problemas estructurales que exceden lo económico y se proyectan sobre la estabilidad social y política del país.
Créditos: The Global Risks Report 2026
En este sentido, el principal riesgo señalado es la insuficiencia de los servicios públicos y de las protecciones sociales, incluyendo falencias en educación, infraestructura y sistemas previsionales. Esta situación se vincula con la capacidad del Estado sudamericano para garantizar condiciones básicas de bienestar y con el impacto que estas carencias pueden tener sobre la confianza ciudadana en las instituciones.
Luego, en segundo lugar, la encuesta destaca la falta de oportunidades económicas y el desempleo como una amenaza central. El deterioro de las perspectivas laborales y las dificultades para acceder a la seguridad económica aparecen como factores que alimentan el descontento social y debilitan el contrato social.
Así llegamos al tercer riesgo identificado, que es la desaceleración económica, asociada a escenarios de recesión o estancamiento prolongado. Este factor se encuentra estrechamente relacionado con la volatilidad de los mercados y las restricciones estructurales que condicionan el crecimiento sostenido de la economía argentina.
Algunos factores que atraviesan a Argentina se repiten en la región
En este contexto, el informe resalta un factor común en toda Latinoamérica, que es la desigualdad en la distribución de la riqueza y los ingresos. Según el relevamiento, este fenómeno no solo constituye un problema social en sí mismo, sino que también actúa como un factor que potencia otros riesgos, como la polarización política y la pérdida de confianza en las instituciones.

Como complemento de estos riesgos estructurales y sociales, el informe también destaca la polarización ideológica y cultural como un factor que complica la gobernabilidad y la toma de decisiones consensuadas. Esta tendencia no es exclusiva de Argentina, sino que también se observa a nivel regional, y se alimenta de dinámicas sociales, comunicacionales y políticas que dificultan el diálogo. Además, se advierte sobre el impacto de la desinformación y los contenidos fabricados digitalmente —conocidos como deepfakes— en el deterioro de la calidad democrática y la percepción de la realidad durante procesos electorales.
El diagnóstico del Foro Económico Mundial se produce en un contexto global caracterizado por tensiones geoeconómicas, fragmentación institucional y desafíos estructurales compartidos por múltiples países. Para Argentina, la convergencia de riesgos sociales y económicos pone en primer plano la necesidad de políticas públicas sostenibles que fortalezcan la infraestructura social, reduzcan la desigualdad y promuevan un crecimiento inclusivo en 2026 y más allá.
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