En medio de las crecientes tensiones con Rusia (Moscú acusó a varios líderes europeos de estar preparándose para la Tercera Guerra Mundial), y en un momento en el que Estados Unidos parece dejar a Europa a su suerte (el mandatario no solo se acerca al Kremlin, sino que amenaza con tomar Groenlandia), el presidente francés Emmanuel Macron informó que la Marina francesa abordó un petrolero procedente de Rusia, objeto de sanciones internacionales y sospechoso de pertenecer a la “flota fantasma” rusa.

La operación se llevó a cabo en alta mar en el Mediterráneo, en estricto cumplimiento de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Según el presidente Emmanuel Macron, “la marina francesa, con la ayuda de aliados, abordó un petrolero procedente de Rusia, objeto de sanciones internacionales y sospechoso de navegar bajo falsa bandera”.

“No toleraremos ninguna violación (…) La operación se llevó a cabo en alta mar en el Mediterráneo, con el apoyo de varios de nuestros aliados. Se ha abierto una investigación judicial. El buque ha sido desviado”, agregó Macron.
“Estamos decididos a respetar el derecho internacional y garantizar la aplicación efectiva de las sanciones. Las actividades de la “flota fantasma” de Rusia contribuyen a financiar la guerra de agresión contra Ucrania”, sentenció.
Según las autoridades locales, la marina incautó un petrolero llamado “Grinch” entre España y Marruecos. “Tras el embarque del equipo, un examen de documentos confirmó las dudas sobre la regularidad de la bandera”, dijo la Prefectura Marítima del Mediterráneo.
Tal vez te interese: Reino Unido rompe con Francia e Italia en las negociaciones por Ucrania