En su paso por el Foro Económico Mundial, el presidente de Argentina, Javier Milei, reafirmó su alineamiento estratégico con los Estados Unidos, donde defendió una visión de Occidente basada en la libertad individual y el libre mercado, y se unió al “Consejo de la Paz” creado por Trump. El discurso se dio ante un auditorio compuesto por líderes políticos, empresarios, inversores y representantes de organismos internacionales.
Tal como estaba previsto, Milei expresó su respaldo a Israel y al Consejo de la Paz (Board of Peace) impulsado por la administración del presidente Donald Trump. La intervención del mandatario argentino siguió la línea ideológica que viene sosteniendo desde el inicio de su gestión, con fuertes críticas a la agenda “woke” y a los movimientos de izquierda, a los que responsabilizó por el deterioro cultural y económico de Occidente.
En este contexto, siguió su exposición afirmando que “América será el faro de luz que vuelva a encender a todo Occidente”, al tiempo que sostuvo que 2026 representa un punto de inflexión global. En dicho marco, instó a los líderes internacionales a retomar las raíces filosóficas, jurídicas y culturales de la civilización occidental como condición para un futuro de prosperidad.
Haciendo un análisis interno de la situación argentina, el presidente también señaló enfáticamente los logros de las políticas sociales de su gobierno, elogiando la gestión de la ministra Sandra Pettovello y destacando un cambio de paradigma en la asistencia a los sectores vulnerables. Según explicó, Argentina dejó atrás el asistencialismo tradicional para promover la autonomía individual, con el objetivo de que las personas desarrollen capacidades que les permitan integrarse al sistema productivo.
Libre mercado y libertad individual entre el discurso del mandatario argentino
En materia económica, Milei cuestionó la noción de los llamados “fallos de mercado” y rechazó la intervención estatal como mecanismo correctivo. Apoyado en referencias teóricas, sostuvo que toda regulación reduce la producción y el nivel de vida, y afirmó que la defensa del capitalismo debe basarse no solo en su eficiencia, sino en su superioridad ética y moral.
Hacia el final de su discurso, el mandatario recurrió a analogías religiosas y referencias históricas para advertir sobre los riesgos de negar la libertad individual. Denunció al socialismo como una ideología que “suena bien, pero termina mal”, y citó el caso venezolano como ejemplo de sus consecuencias políticas, económicas y sociales. En contraposición, llamó a recuperar los valores judeocristianos como base para “salvar a Occidente”.
Milei se une al “Consejo de Paz” de Trump
El entorno alpino de Davos fue el escenario para que Trump montara la ceremonia de firma con la que líderes de distintos países adhirieron a su flamante “Consejo de Paz”. En el discurso inaugural, el presidente de Estados Unidos unió esta fundación con su “historial de iniciativas de paz”, y dijo que “este consejo tiene la posibilidad de ser uno de los cuerpos más consecuentes jamás creados”.

A su lado había líderes como Javier Milei, sentado en primera fila, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, el mandatario de Hungría, Viktor Orbán, el de Azerbaiyán, Ilham Alíyev, el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián, su par de Bulgaria, Rosen Zheliazkov, el presidente de Indonesia, Prabowo Subianto, así como los líderes y representantes de Jordania, Kazajistán, Kosovo, Pakistán, Qatar, Arabia Saudita, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán y Mongolia.
Te puede interesar: Trump firma la creación del “Consejo de Paz” con Javier Milei en primera fila pero sin la presencia de las potencias centrales




