El mencionado “marco de trabajo” alcanzado por Donald Trump y la OTAN sobre Groenlandia contempla que Estados Unidos tenga soberanía sobre el territorio de algunas bases militares en la isla. La propuesta, filtrada por el medio británico The Telegraph, respetaría el estatus actual de gobierno semiautónomo donde Dinamarca ejerce la política exterior y la defensa.

El escenario planteado, que todavía no fue confirmado por las partes, es similar a la situación que ocurre actualmente en Chipre, donde Reino Unido retuvo la soberanía sobre dos bases militares, Akrotiri y Dhekelia, luego de la independencia de la isla en 1960. Se trata de dos territorios británicos de ultramar que Londres considera claves para su defensa en el Mediterráneo Oriental -como Trump valora Groenlandia para la seguridad del Ártico- donde viven alrededor de 18.000 personas, pero que mantiene lazos firmes con el país en el que está inserto. Por eso, por ejemplo, cuando Chipre adoptó el euro en 2008, Akrotiri y Dhekelia adhirieron a esta divisa en lugar de utilizar la libra esterlina.
El acuerdo de Trump por Groenlandia contemplaría que Estados Unidos tenga soberanía sobre algunas partes de la isla
El principio de acuerdo alcanzado por Trump y la OTAN, personificada en su secretario general Mark Rutte, en el Foro Económico Mundial de Davos fue descripto por el presidente republicano como un “trato donde todos están felices”. A partir del progreso en las negociaciones, anunció que dejaría sin efecto el aumento del 10% en aranceles con el que había amenazado a los países europeos que no apoyaran su proyecto de incorporar la isla al mapa de Estados Unidos.

Consultado sobre si la propuesta alcanzada estaba a la altura de sus comentarios previos, donde sostuvo que la única opción era poseer Groenlandia, el presidente manifestó que era más complejo. “Este es un trato que es para siempre”, advirtió sin dar mayores detalles luego de la reunión que mantuvo con líderes europeos y de la OTAN en Davos.
La información brindada por The Telegraph contextualiza los comentarios de Trump: si bien Dinamarca mantendría la soberanía sobre la mayor parte de Groenlandia, incluida su capital, Nuuk, y se mantienen los canales abiertos para que la sociedad local decida su independencia, Estados Unidos “adquiriría” el territorio colindante a su actual base militar de Pituffik y la posibilidad de replicar este estatus sobre nuevas bases.
Aunque según el tratado de defensa firmado entre Estados Unidos y Dinamarca en 1951 la potencia norteamericana ya tiene la capacidad de ampliar su presencia militar en la isla, las nuevas condiciones profundizarían la posesión estadounidense de los territorios donde se aloje el personal y las bases. Además, según el medio británico, también “permitiría desarrollos locales como, potencialmente, minería de tierras raras”.
El avance hacia un acuerdo fue bien recibido por los daneses, según manifestó su ministro de Relaciones Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, quien sostuvo en su cuenta de Twitter que “el día termina de mejor manera que como empezó”. “Sentémonos y veamos cómo podemos responder a las preocupaciones de seguridad de Estados Unidos mientras respetamos las líneas rojas del Reino de Dinamarca“, invitó luego de celebrar que Trump haya descartado el uso de la fuerza para anexar la isla y su retroceso respecto a la prometida guerra comercial con sus aliados europeos.
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