La presidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Adriana Serquis, mencionó que Argentina y Brasil ya tenían acuerdos en marcha relacionados con la creación del “RA-10”, nuestro reactor multipropósito, y el “RMB” (reactor multipropósito brasileño), considerando ambos proyectos como similares.
También, destacó que el nuevo Memorándum de Entendimiento (MoU) se basa en la colaboración previa sobre reactores de investigación, que abarcó la cooperación bilateral en áreas como la medicina nuclear, las pruebas de irradiación de combustibles y materiales, y la investigación que involucra haces de neutrones.
Por su parte, el presidente de la Comisión Nacional de Energía Nuclear (CNEN), Francisco Rondinelli, mencionó que ambas organizaciones han estado trabajando juntas en el desarrollo de aplicaciones nucleares con fines pacíficos y enfatizó que hay un gran potencial de colaboración en el desarrollo del sector nuclear en ambos países. Agregó que el MoU incluye una asociación con Invap de Argentina para brindar apoyo de ingeniería al RMB y sus instalaciones de laboratorio.
El RA-10 es un reactor destinado a la producción de radioisótopos para aplicaciones médicas e industriales, así como para fines de investigación. Este reactor de investigación de piscina abierta con una potencia térmica de 30 MW reemplazará al antiguo reactor RA-3 de 10 MW, que se encuentra en funcionamiento desde 1967.
El nuevo reactor producirá silicio dopado, que es un material crucial para aplicaciones electrónicas avanzadas, así como fuentes de iridio industrial utilizadas para evaluar la integridad y calidad de grandes construcciones. Se espera que el reactor entre en funcionamiento en 2025 y proporcionará aproximadamente el 20% de la demanda mundial de molibdeno, uno de los radioisótopos más importantes en uso.
Brasil tiene como objetivo con el RMB reducir los costos de los radiofármacos y disminuir su dependencia de las importaciones, con la intención de hacer que la medicina nuclear sea más accesible para la población brasileña.
El acuerdo inicial con la empresa Invap se estableció en 2013 para construir dos reactores de investigación, uno en cada país, basados en el diseño de referencia de un reactor de investigación australiano de agua ligera de piscina abierta, suministrado por Invap a la Organización Australiana de Ciencia y Tecnología Nuclear. En ese momento, se estimaba que estos dos nuevos reactores podrían satisfacer aproximadamente el 40% de la demanda mundial de isótopos nucleares.
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