La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) anunció el pasado martes que enviará 700 soldados adicionales a Kosovo con el objetivo de ayudar a sofocar las violentas protestas luego de una serie de enfrentamientos con serbios étnicos que dejaron un saldo de 30 soldados internacionales heridos. 

En este sentido, los disturbios recientes en la región han suscitado nuevos temores respecto de una renovación del conflicto que se desarrolló en Kosovo entre los años 1998-99, que se cobró más de 10.000 vidas, dejó a más de 1 millón de personas sin hogar y dio lugar a una misión de mantenimiento de la paz de la OTAN que ha durado casi un cuarto de siglo.

ABC Internacional

Los enfrentamientos surgieron a raíz de una confrontación que se desarrolló la semana pasada después de que los funcionarios albaneses étnicos elegidos en votaciones boicoteadas abrumadoramente por los serbios ingresaron a los edificios municipales para asumir el cargo. Cuando los serbios intentaron bloquearlos, la policía de Kosovo disparó gas lacrimógeno para dispersar a la multitud.

En respuesta ello, la OTAN informó que ha decidido aumentar sus tropas de KFOR con el despliegue de “fuerzas de reserva operativas” para los Balcanes Occidentales, sin especificar un número, mientras que afirmó que otra unidad estará en alerta “para estar lista para reforzar a KFOR si es necesario”. Un comunicado emitido el martes por KFOR reveló que 30 soldados, 11 italianos y 19 húngaros, resultaron heridos, incluidas fracturas y quemaduras por artefactos explosivos incendiarios improvisados.

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